miércoles, 24 de junio de 2009

La provincia d'Asturies de Santiyana



La provincia d'Asturies de Santiyana, 2 de setiembre de 1630




En Puente San Miguel (Ayuntamiento de Reocín) se encuentra el parque de La Robleda en el cual se ubica una reconstrucción de la antigua Casa de Juntas de Puente San Miguel. A la hora de citar este emblemático símbolo de la historia de Asturias, hay que significar la importancia del día 2 de septiembre como Día de Asturias de Santiyana.


Su origen viene dado en que ya desde tiempos inmemoriales esta región asturiana tuvo una importante tradición de Juntas y Asambleas y así estas Juntas no fueron sino representación supralocal, tal cual, lo fueron en la Epoca Moderna la Junta de las Cuatro Villas de la Costa del Mar, Liébana, las Asturias de Trasmiera.


La personalidad histórica de las Juntas de Puente San Miguel no se corresponde sólo con haber una Asamblea representativo de los intereses comunes de los Nueve Valles de las Asturias de Santiyana, sino por haber sido el embrión de la propia constitución provincial realizada a través de la Ordenanza de 1778.


La más antigua referencia documentada que ha llegado hasta nosotros sobre las Juntas se refiere a la celebrada el 4 de septiembre de 1430 en la villa capital de Santiyana, en la cual los procuradores de los valles deciden reunirse.


EL HISTÓRICO PLEITO DE LOS VALLES


Pero los valles de Asturias de Santiyana se resistieron a permanecer bajo el dominio señorial y entablaron el famoso “Pleito de los Valles” que finalizó en 1581 con la sentencia de reversión a la Corona Real y la declaración de que el señorío y jurisdicción civil y criminal, y la facultad de nombrar alcaldes, escribanos y merinos correspondía a la Corona Real y no a los señores que actuaban feudalmente.


Aquellos Nueve Valles asturianos que ganaron el Pleito fueron: Reocín, Cabezón, Cabuérniga, Alfoz de Lloreo, Piélagos, Camargu, Villaescusa, Cayón y Penagos, y a partir de esta sentencia aquellos valles se configuraron como una propia provincia: la Provincia de los Nueve Valles de Asturias de Santiyana por Privilegio del Rey Felipe II, del 2 de septiembre de 1630.


Al quedar Santillana convertida en un distrito señorial, Los Nueve Valles de Asturias de Santioyana buscaron una sede propia para sus Juntas Generales y decidieron establecerla en el lugar llamado Bárcena de la Puente y más tarde Puente San Miguel, vieja aldea que recibía el nombre del puente bajo el que pasa el río Saya. En este lugar se encontraba ya desde la época altomedieval una ermita dedicada al Arcángel San Miguel, destinada a hospital donde acogían a los enfermos y peregrinos que iban a Oviedo y a Santiago de Compostela por la Ruta de la Costa.


Con la configuración de la Provincia de los Nueve Valles de Asturias de Santiyana, se construyó como lugar de reuniones, encuentros y debates de los intereses que afectaban a los valles, la “Casa de Juntas” felizmente reconstruida.


La Jurisdicción de cada uno de los Nueve Valles de las Asturias de Santiyana, según el citado privilegio de 1630 había quedado a cargo de los correspondientes alcaldes ordinarios. Más tarde aquellos Nueve Valles asturianos redactaron en común unas primitivas ordenanzas adoptadas por Felipe II el 17 de febrero de 1645.


Frontera ente Asturies y la Merindá de Tresmiera



El rey Alfonso I de Asturias (739-757) mandó repoblar lo que ahora se conoce como Comarca de Trasmiera, donde había escasa presencia de núcleos humanos. La repoblación se hizo siguiendo la costumbre de la época, con el apoyo de fundaciones de pequeños monasterios, en torno a los cuales surgirían de inmediato asentamientos de familias que llegarían a organizarse en aldeas y que serían el origen de muchos de los pueblos y villas actuales. Los monjes recibían en propiedad (lo que se llama presura) las tierras yermas a condición de cultivarlas.

Los monasterios de repoblación más antiguos fueron los de San Vicente de Fístoles (en Esles de Cayón) y Santa María del Puerto en Santoña, este último con amplio dominio jurisdiccional que duró hasta el siglo XVI.

En los documentos del siglo IX aparece esta comarca como delimitación geográfica y administrativa. Esta delimitación ha contribuido a que a través de los siglos se hayan podido conservar muchas costumbres y actividades ancestrales. Una de las actividades más curiosas es el uso de los molinos de mareas, que han funcionado hasta hace relativamente poco tiempo. Existe un buen ejemplo en la localidad de Isla.

La Merindad de Trasmiera
Trasmiera aparece citada en la crónica de Alfonso III, escrita en el siglo IX. A partir del siglo XIII se estableció por orden real esta demarcación como entidad administrativa perteneciente yá al reino de Castilla. El rey estaba representado por un merino que en un principio fue una persona de la familia burgalesa de los Lara. Pasados los años los administradores o merinos fueron elegidos en las familias autóctonas de la comarca.

Regida por sus concejos de hombres de behetría, lograría en el
siglo XIV liberarse del impuesto de la alcabala. Los Reyes Católicos ayudaron a la consolidación de su estructura interna en Juntas; Cudeyo, Ribamontán, Siete Villas, Cesto y Voto, a las que se agregaron, mediante carta de hermandad, las villas de Santoña y Escalante, así como el lugar de Argoños, en 1579. Cada junta construyó su casa de audiencia y cárcel, mientras las juntas generales de Merindad se celebraban en Hoz de Anero, siendo esta la capital de la merindad.