
domingo, 9 de octubre de 2011
Comunicáu de la APTVA sobre la corrupción en RTPA.

sábado, 8 de octubre de 2011
Países Asturianos: La Pernía.
Refiere la historia que en el año 717 las gentes de los pueblos del norte y otros muchos cristianos fugitivos del resto de la península lograron detener en las montañas de Covadonga la invasión árabe y, tras esa épica batalla, instaurar el reino cristiano de las Asturias. A raíz de todo ello, la cordillera asturiana se erigió durante aproximadamente un siglo como frontera y, además, muralla natural que disuadía de cualquier otro conato de conquista. Sin embargo, no por ello dejaron de darse razias árabes en tierras cristianas. Los valles fluviales fueron las vías naturales más favorables de penetración de aquellos invasores, y las épocas de la recolección, previas a la climatología invernal, eran los tiempos proclives para sus aceifas.
Dentro del reino asturiano nos merece una consideración particular la comarca de Liébana; la cual por aquel entonces abarcaba también el valle de Polaciones y La Pernía. Los valles norteños lebaniegos fueron lugar de refugio de gran número de cristianos de toda la península huidos de la invasión árabe y, especialmente la vertiente sur de la cordillera, fue confín meridional de ese reino. El carácter fronterizo y, por tanto, hostil de esta comarca cismontana conllevó su casi despoblación y obligó a su reforzamiento militar. Con este fin y aprovechando el valor estratégico de sus crestas montañosas, se erigieron sobre ellas fortificaciones para albergue de tropa cristiana.
En la actualidad se constatan vestigios de castros de ese cinturón defensivo, cuando menos, en varios altozanos de las sierras de Corisa y de F.ijar. Por su situación y su altura, ambas cordilleras resultaban estratégicas, puesto que la sierra de F.ijar se ubicaba entre los valles fluviales del Ebro y del Pisuerga, mientras que la sierra de Corisa actuaba como muralla natural que obstaculizaba el paso hacia Liébana por este último valle. Por las características de las construcciones, cabe intuir que la ocupación militar de estos asentamientos no era estable, sino que se ceñía a aquellas épocas del año proclives a las aceifas.
El condado asturiano de Liébana y sus alfoces
de Piedras Negras y Cervera
Quizá la condición de refugio de gentes de los valles trasmontanos lebaniegos y el carácter fronterizo de la comarca cismontana fueron las razones por las que se confirió a un conde del reino asturiano (comes) autoridad militar, administrativa y judicial sobre Liébana. Más aún, quizá la peculiaridad fronteriza y estratégica de la referida comarca sureña de aquel condado asturiano quizá fuese el motivo por el que se constituyeron los alfoces (territoria) de Peñas Negras y Cervera, desde cuyos castillos ‘tenentes’ nombrados por el conde lebaniego gobernaban las localidades bajo su dominio (suburbia castellorum).
Piedras Negras (Petras Nigras) fue en su origen un baluarte defensivo del Reino de Asturias que se erigió aprovechando la situación estratégica del alto de las Matas y la defensa natural que proporcionaba la geología caprichosa de ese lugar: entre dos crestones de roca paralelos que despuntan sobre la línea de cumbre. El dominio del alfoz de Piedras Negras abarcaba toda la cuenca del Pisuerga que se situaba tras de ese bastión, esto es, las comarcas que hoy día son denominadas La Pernía y Castillería. La localidad de Piedras Negras se despobló a finales de la Edad Media, entre otras razones, por el descenso demográfico causado por la Peste Negra durante la segunda mitad del siglo XIV.
El alfoz de Cervera (Cirvaria o Zerbaria) tuvo su principal baluarte en la cumbre del cerro en cuya ladera se halla la iglesia parroquial, de aquí que la imagen mariana de ese templo sea venerada bajo la advocación Santa Mª del Castillo. En esa localidad existía otro bastión de menor importancia en la Peña Barrio y, quizá también por esas fechas, un tercero en Vallejera (o Vallojera). La primera constancia documental de Cervera aparece en el pacto fundacional del monasterio lebaniego de San Pedro y San Pablo de Nouroba, subscrito en el año 819 durante el reinado de Alfonso II de Asturias. No existe constancia textual de más alfoces en el resto de este territorio.
En el primer cuarto del siglo IX, como consecuencia del avance de la reconquista y el alejamiento hacia el sur de la frontera del reino cristiano, la comarca cismontana, ya pacificada, fue repoblándose de gentes del otro lado de la vertiente cantábrica, que se veían empujadas por la presión demográfica; por lo que «en estos momentos empiezan a llenarse de vida los valles que se agazapan al sur […] de los montes de Reinosa». Por el hecho de que salieron de aquellas montañas, estos advenedizos moradores fueron denominados ‘foramontanos’. La Carta-puebla de Brañosera, datada en el año 824, tambie´n del reinado del segundo Alfonso, es el testimonio escrito más significativo de esta repoblación.
La merindad de Liébana-Pernía y
el condado episcopal de Pernía
La región cismontana del Condado de Liébana o, si se prefiere, los mencionados alfoces de Piedras Negras y Cervera fueron adquiriendo una identidad diferenciada del resto de la jurisdicción condal y una progresiva vinculación a la iglesia de Palencia. En este doble proceso influyó notablemente el comercio, condicionado, a su vez, por la orografía de la comarca. Ciertos productos agrícolas de la meseta, como el trigo, el vino y el aceite, eran demandados por los lugareños de aquellas altas tierras por la dificultad que entrañaba su cultivo en montaña. Por contra, las manufacturas de la madera y de la piedra, tan abundantes en la Cordillera, encontraban en la meseta castellana su mercado propicio. Los preciados pastos estivales de montaña fueron también destino de la trashumancia de ganados de la planicie castellana y, posteriormente, de Extremadura. Más aún, la orografía más llana de la meseta privilegiaba las comunicaciones hacia el sur. El comercio hacia el norte, por el contrario, estaba más debilitado, por causa de la homogeneidad de los productos a comerciar y por la dificultad que entrañaban las montañas para las comunicaciones terrestres.
A estas razones, se añadieron otros motivos jurisdiccionales, tanto de índole eclesiástica como civil. Desde la restauración de la diócesis de Palencia en el siglo XI, su obispo gozaba de autoridad eclesiástica sobre La Braña, las localidades más septentrionales de las actuales comarcas de La Pernía, las poblaciones del valle de Río Frío, las localidades más altas del valle de Polaciones y, a modo de enclave dentro de la diócesis leonesa, el arciprestazgo de Bedoya. La jurisdicción eclesiástica del obispo de Palencia se vio reforzada en el siglo XII con la concesión de autoridad civil como Señor de una parte de las poblaciones de donde ya era obispo y de algunas otras localidades pertenecientes a la diócesis de León. Dos siglos más tarde, se llevaría a cabo la concesión del título de Condado de Pernía al mencionado Señorío del obispo de Palencia sobre aquellas localidades.
Aquella comarca también supuso en el siglo XIV el lugar de encuentro de la nueva nobleza de la familia Fernández de Velasco, Condestables de Castilla y, posteriormente, duques de Frías, con la nobleza tradicional de los Mendoza, duques del Infantado y marqueses de Santillana. La familia de los Fernández de Velasco buscaba desde su sede en Herrera de Pisuerga el acceso a los pastos estivales de aquellas montañas siguiendo la cañada segoviana. El encuentro de ambas familias se consumó a finales del siglo XV con el matrimonio de los condestables de Castilla Pedro Fernández de Velasco y Mencía de Mendoza. Sin embargo, fue una rama colateral de estas sagas, la familia de Fernández de Velasco y de la Cueva, condes de Siruela, quien desde su residencia de Cervera de Pisuerga adquirió y ejerció gran potestad sobre la comarca.
Las localidades y el ayuntamiento de La Pernía
Durante la Edad Moderna la importancia recayó en los «veinte y quatro concejos de Pernía» en detrimento de esta entidad aglutinante; por lo que ‘Pernía’ pasó a ser un mero referente territorial o histórico que confería a esas localidades cierto sentido de pertenencia y vínculo relacional con el reino de Asturias y con su antiguo condado de Liébana. Aunque por ese tiempo el término La Pernía denominaba en ocasiones únicamente a las poblaciones que se hallaban en la cuenca más alta del río Pisuerga, que coinciden con las que componen el actual municipio homónimo; eran los «doze lugares de Pernía».
Este vocablo 'Pernía' desapareció de la oficialidad administrativa civil a mediados del siglo XIX; más aún, de esos doce concejos, ocho pasaron a ser municipios. Estos ocho ayuntamientos quedaron reducidos a tres alcaldías en el primer tercio del siglo pasado: Lores, Redondo-Areños y San Salvador de Cantamuda. Sin embargo, en 1976 se retomó el nombre histórico de ‘La Pernía’ como denominación de un único ayuntamiento que agrupaba esas doce localidades. Por contra, el condado episcopal de La Pernía se mantuvo, cuando menos nominalmente, hasta el concilio Vaticano II, que prohibió los señoríos eclesiásticos.
El origen del nombre de La Pernía
La constitución de la comarca cismontana del condado asturiano de Liébana como entidad administrativa independiente requirió una denominación propia, que, en este caso, fue el nombre de ‘Pernía’ o ‘La Pernía’. El primer testimonio escrito de este vocablo proviene, como se ha dicho, al siglo XII. Aunque se carece de documentación que nos refiera con certeza su origen y significado primigenio, cabe la posibilidad de intuirlos, siempre que se parta de la premisa de que ‘Pernía’ es un término románico.
Partiendo de este supuesto, ante todo, se ha de descartar su relación con la raíz latina pern‑, que significa ‘pierna’, por la dificultad de vincular este significado a un término geográfico o entidad administrativa. Así, pues, cabe suponer entonces que el vocablo 'Pernía' surgiese de la raíz latina clásica penn- (o pinn-), que se podría traducir como 'ala' o 'almena'. De esta raíz surgieron en el medievo los vocablos penna, pena, pinna o, más significativamente, penia, que adquirieron en esa misma época también las acepciones de '’peña’ o de 'fortaleza'.
Descartando el primero de estos dos significados medievales, nos decantamos por que 'Pernía’ significase en su origen 'fortaleza' o, si tomásemos su terminación final como un sufijo distinto, esto es, penna-, pena-, pinna-, penia- + -ia (=comarca, región, país,…), entonces 'Pernía' significaría 'comarca o región fortificada'. Este término seguiría, pues, una significación análoga al locativo 'Castillería', que es el nombre de una comarca limítrofe al actual municipio de la Pernía y que por aquel entonces formaba parte de la merindad Liébana-Pernía. Todo hace pensar que 'Castillería' significaba en su origen 'comarca o región de castillos o pequeños castros fortificados'.
Esta interpretación se adecua al hecho de que, como se ha dicho, durante el primer siglo del Reino de Asturias, cuando aquellas montañas eran frontera y defensa natural del reino asturiano, se reforzó el valor defensivo de la orografía. A este fin se construyeron castros sobre los altozanos, para albergue de guarnición en las épocas del año proclives a las incursiones y al saqueo. Aquellos baluartes sobre las cimas montañosas fueron, pues, los que, a nuestro juicio, dieron nombre a ‘La Pernía’.
martes, 4 de octubre de 2011
Los ámbitos de la Nación Asturiana (2008): l'entamu d'un nacionalismu asturianu.

L’ethnos propiu d'Asturies representa la so naturaleza o manera de ser en sentíu ideal, como un conxuntu mui ampliu y diversu de caracteres, referencies, nicios, señes, historia y espaciu compartíos, vínculos, rasgos o influencies de los que los individuos tienen dalgo en común y del que poseen dalgún tipu de relación o nexu de xuntura anque esti vínculu seya simplemente la pertenencia a la mesma comunidá idealizada. Nesta comunidá, los individuos puden pel so llau apuertar dalgo que llueu el colectivu enteru comparte y fai suyo, incorporando esa nueva creación individual al patrimoniu comunitariu. L’ethnos asturianu nun ye un conceptu uniformista, prefixáu, ríxidu nin estáticu, sinón que la so etnoxenia vien llevándose a cabu a través de los sieglos y desenrollándose o evolucionando, agrandándose si cabe, configurando cada vez un mundu propiu más bayurosu, modernu y actual acordies col desenrollu científicu, social y cultural de la mesma sociedá propietaria del ethnos. La tonada-pop, la paella a la sidra, los madreñoxiros de barru pa turistes, la sidría, los horros-hotel, los concursos de gadañar, l'usu de la gaita n'actos oficiales, les espiches-boda, el tendal antilluvia, o un monumentu al osu, como exemplos, son creaciones nueves que s'incorporen al ethnos comunal astur como señes d'identidá colectiva igual qu’antes lo foron l’Asturies, Patria Querida; los castielletes mineros; la fabada o los vasos d'escanciar.
Nun hai motivos pa reducir l' ethnos asturianu sólo a rasgos llingüísticos, raciales o xenéticos, sinón qu'esti más bien axunta toa una llarga variedá d'elementos identificadores, igualmente típicos y referenciales del colectivu. La llingua asturiana y l’asturiano-eonaviego formen parte d'estos elementos identificadores y referenciales del modu de ser asturianu pero non esclusivamente sinón como un elementu más del ethnos. Pronunciar o escuchar ensin rechazu espresiones como: el camín, llocu, xatu, nenín o guapín, pue ser o non un datu revelador del ethnos, pero nun ye l'únicu parámetru posible de pertenencia al mesmu, como tampoco lo ye'l fechu de ser de raza blanca o de poseer apellíos asturianos. Y ello porque l'ethnos (la nacionalidá) ye una realidá individual pero tamién colectiva allugando un ampliu númberu d'individuos diversos. L'ethnos asturianu nun significa uniformidá nes persones nin uniformidá cultural en sentíu restrinxíu. Falando del ethnos asturianu referímonos a los principios obxetivos o materiales que definen técnicamente esti conceptu (ente ellos los vínculos idiomáticos, xenéticos o xenealóxicos) pero tamién nos referimos a toa una riestra de factores de diversu calter que según el so diferente grau d'intensidá o desenrollu apaecen tamién como elementos configuradores d'esti conceptu d'ethnos o nación qu'intentamos analizar. Esisten diferentes puntos de vista a la hora de determinar los elementos definitorios del ethnos asturianu o del conceptu de nación aplicáu al casu asturianu.
En primer llugar podría considerase como elementu principal na definición del ethnos asturianu la sola voluntá dende un criteriu subxetivu, tomando como únicu datu la conciencia d'identificación o pertenencia al ser común del restu los integrantes del colectivu de los asturianos como característica esta más impulsora y dinámica del conceptu de grupu nacional o nación. Esti conceptu de la nación como ente cuasi plebiscitariu, como una especie d'empresa colectiva o corporación que manifiesta la so pertenencia a un determináu grupu mediante una votación o refrendu cotidianu de vinculación al mesmu en términos asépticos ye lo que se conoz como la nación en sentíu societariu o programáticu: la nación sedría según esti conceptu un meru conxuntu d'individuos que manifiesten la so pertenencia al grupu simplemente en sentíu volitivu y cotidianu o que se manifiesta mediante mecanismos d'espresión individual, organizada o institucionalizada. Asina bastaría cola voluntá (non condicionada nin forzada) o deséu individual pa pertenecer o non a un determináu grupu nacional. Un individu pue manifestar lexítimamente que ye asturianu porque esa ye la so llibre voluntá o deséu. Nestos casos la pertenencia al ethnos asturianu o nación ta lexitimada pola sola voluntá del individu y pol deséu de vinculación a esi ámbitu humanu y espiritual. Siendo la voluntá l'elementu definitoriu del ethnos cualisquier individu pertenez a una nación si manifiesta o siente esi deséu de pertenencia. Según esti principiu voluntarista, sedría asturianu tou individu qu'esperimente una vocación o deséu de selo y de pertenecer o formar parte real o simbólicamente d' Asturies.
En segundu términu podría definise l’ethnos nacional asturianu como un conxuntu d'elementos obxetivos, determinables o emponderables (perceptibles) que se manifiesten como rasgos carcaterizables independientemente de la voluntá de los individuos y de los deseos o preferencies respecto a ellos. Estos elementos diversos considérense al marxe del deséu del individu de pertenecer o non al propiu ethnos o nación. Los elementos obxetivos conformadores son múltiples y diversos, abarcando munchos aspectos, rasgos, caracteres o signos (físicos, idiomáticos, hestóricos, culturales, familiares, sociales, xurídicos, sicolóxicos, volitivos, económicos, afectivos, emotivos, de comportamientu, de vezos o costumes, personalidá, carácter...) que definiríen a les persones y tamién al grupu o comunidá, caracterizando a la persona como perteneciente al ámbitu del grupu nacional ensin tener en cuenta el so deséu d'adhesión al mesmu. Estos elementos nun se puen reducir a unos pocos sinón qu'axunten una gran diversidá y multiplicidá d'enfoques. La noción clásica del ethnos acentúa más los elementos llingüísticos y culturales, como elementos obxetivos definitorios del conceptu de grupu nacional. Asina, la interpretación hegeliano-marxista de la idea de nación ye una variante d'esta concepción obxetiva de la nacionalidá entendida como una colectividá formada hestóricamente (preesistente al individu) sobre los pegoyos de la comunidá d'idioma, territoriu, vida económica, costumes y etnografía manifestao nes particularidaes de la propia cultura étnica o nacional. Nesta concepción marxista, la nación asturiana taría dientro l'espaciu qu'algamara lo que xeneralmente s'entiende como la cultura asturiana o modus essere asturiano (hestoria, llingua, tradiciones, artes y folclore asturianos). Según les teoríes obxetives seríen asturianos aquellos que por hestoria, llingua, tradición, calter, costumes o cultura participen de los elementos comunes que-y son consustanciales a la naturaleza, esencia o ser peculiar d'Asturies, y que formen parte, xunto col territoriu al que dieron vida, del ampliu conxuntu d'elementos culturales colectivos, anímicos, sicolóxicos, simbólicos, ideolóxicos y materiales específicos que conformen l’ethnos nacional d’Asturies.
En tercer llugar tenemos la definición xurídica que determina les condiciones pa la pertenencia del individu a esti ente colectivu, les circunstancies llegales que determinen la nacionalidá y la forma d'accesu a la mesma, que pueden ser por filiación, nacencia o residencia.
Vistos los diversos conceptos del ethnos o nación asturiana, hai que plantegase una custión capital: ¿Qué ye lo qu'entendemos por Asturies, cuando nos referimos a ella? ¿Cuálos son los ámbitos o llendes qu'algamen el conceptu d'ethnos o nación asturiana?¿Cuálu ye l'ámbitu d'esta nación?¿Pue esistir l'ethnos independientemente del so territoriu o ye consustancial a él?. Desllendar l'ámbitu físicu del ethnos pue ser un mecanismu que facilite l’actuación, desenrollu o articulación dientro dél o tamién pue que sirva d’instrumentu pa una mayor cohesión, identificación o afitamientu del mesmu. ¿Resulta productivo delimitar físicamente los ámbitos del ethnos cuando en dellos puntos de vista esti conceptu paez una realidá simbólica o idealizada? Los límites físicos que na mayoría los casos s'imponen sobre l'espaciu del ethnos sonlo por utilidá si bien suel ocurrir qu'estes llendes cuasi siempre son imperfectes, permeables, imprecises o inesactes, como imprecisos son los espacios periféricos del ethnos. Por ello, los límites son resultáu d'una conveniencia, convención o pautu, d'una tradición, o ámbitu delimitador qu'acuta un espaciu particular pal ethnos identificándolu llueu con un territoriu o superficie xeneradora, recortada a la manera d'una islla, cuando en realidá esti territoriu sólo ye un elementu más del ethnos. Tampoco podrá falase de pertenencia a un espaciu común si nun se sabe mínimamente cualu ye'l territoriu esactu al que l'individu pertenez. Cabe la pertenencia del individu a varios ethnos ( inmigrantes, doble nacionalidá, multiculturalidá). Na práctica, unu de los ethnos presentes prevalez col tiempu penriba l'otru. L'averamientu o alloñamientu del individu al territoriu del ethnos resulta determinante: nunos casos afítalu, pero nos más va debilitándolu. Otru datu de la importancia del espaciu ye que los sentimientos de pertenencia a una tierra son un rasgu más na caracterización individual del ethnos. Exemplu d’ello son los sentimientos de la población emigrao que suel asociar la idea del so ethnos col territoriu configurador (siguiendo'l conceptu obxetivu de nación) más que col grupu humanu (conceptu volitivu-subxetivu), y con ello desenrolla la idea del "ethnos perdíu", identificando a ésti cola tierra madre. Dende'l planu individual pue ser que l'elementu territorial nun seya importante (el sentimientu de pertenencia a un grupu-nación), pero dende'l planu global o ideal sí lo ye ( el grupu o la nación en sí). Ello convierte al ethnos o nación nuna realidá munches vegaes cuasi esclusivamente espacial , identificándolos sólo con un territoriu nacional, con un mapa.
Siendo l'espaciu físicu importante pal ethnos cabría la posibilidá d'un cambiu del territoriu paralelu a un cambiu o evolución nel ethnos. Nel casu asturianu, la vieya Asturia de los reis, dixebróse en dos entes: l'Asturia d'Uviéu y l'Asturia de Santillana, dando llugar a les dos Asturies en plural. Exemplos hai de naciones ensin territoriu. Los Ástures formaben una nación en sentíu idealizáu, una confederación defensiva y d'apoyu, ensin una idea territorialista clara sinón más bien de tipu xenéticu o tribal penriba’l territoriu. Notros pueblos la tierra nun yera el pegoyu de la organización social yá qu’entendíase como propiedá compartío y tampoco s’entendió siempre la nación en sentíu territorial como se concibe güei. Los pueblos nómades asienten la so nación nos diversos territorios per onde van. Los xudíos caltuvieron una idea enraigonada del so ethnos con una xuntura espiritual mui averao al conceptu de nación ensin territoriu. El conceptu obxetivista de la nación que prevalez dende'l XIX, requier una base territorial como un elementu más, anque destacáu, sobre'l que se modulen y fluyen el restu de rasgos identitarios. Tamién el conceptu volitivu del ethnos requier dalguna idea d'espaciu dao que los grupos humanos desenrollense sobre un sitiu, un territoriu al que se vinculen y al que se sienten d'una manera o d'otra lligaos.
lunes, 3 de octubre de 2011
Éxitu del IV Alcuentru Panasturianu de San Vicenti




Las tradiciones compartidas de Las Asturias se dieron cita este fin de semana en San Vicente de la Barquera con la celebración del IV Encuentro Panasturiano, iniciativa que tiene como objetivo el estrechar los lazos de confraternización de ambos territorios asturianos, mediante la cultura común, el folclore asturiano, la gastronomía y las relaciones de los muchos colectivos que se sumarán a esta actividad que se iniciará en la tarde del viernes con la conferencia que ofrecerá a las 19.30 horas el historiador José Luis Casado Soto, bajo el título 'El puerto aforado de San Vicente, entre las dos Asturias'. A continuación el mismo Castillo del Rey acogerá la inauguración de la exposición 'Nordeste azul', integrada por una colectiva de artistas de las dos Asturias.
El sábado, a las 11.00 horas, tendrá lugar la recepción de los invitados, para hacer después la apertura oficial de un mercado tradicional de productos de ambas Asturias. Más tarde arrancará un pasacalles de algunos de los grupos folclóricos que animarán la villa durante el fin de semana.
A las 12.30, en una carpa instalada en el parque se realizará un acto institucional con las autoridades provinciales de Oviedo y Santander y la presencia de diversos alcaldes de pueblos de ambas comunidades.
La Coral Barquera de San Vicente y la Coral Concejo de Llanes pondrán el broche final a dicho acto con una actuación en la que interpretarán los himnos de Asturias de santiyana y Asturias de Oviedo, para finalizar con una degustación de productos regionales.
Posteriormente la organización ofrecerá a todos los grupos participantes una comida popular en el polideportivo municipal con el típico sorropotún barquereño como principal plato.
El domingo el encuentro continuará con una regata de traineras a las 10.00 horas con la participación de los clubes de Lluanco y Santander. A las 11.00 horas se reabrirá el mercado Panasturiano y un nuevo pasacalles recorrerá las calles de la villa. A las doce del mediodía, en una bolera instalada en la plaza José Antonio, los campeones de Las dos Asturias, Rubén Haya y Benito Fernández, respectivamente, ofrecerán una exhibición. Posteriormente se jugará un partido con un combinado de jugadores de ambas regiones y participando los integrantes de las escuelas deportivas municipales y las peñas de aficionados para terminar clausurando el encuentro a las 14 horas con un acto en la misma bolera.
San Vicente de la Barquera es este fin de semana mas asturiano que nunca. Las culturas de Las Asturias , sus tradiciones, el folclore, el deporte y la gastronomía están centrando los actos del IV Encuentro Panasturiano que durante estos días está permitiendo que numerosas personas de la comunidad vecina compartan con barquereños y asturianos un amplio programa de actividades que se inicio a las 11 de la mañana de ayer con la recepción de los invitados para realizar la apertura oficial de un mercado tradicional de productos de ambas regiones con una treintena de puestos.
Una gran carpa instalada en el parque de la villa acogió a última hora de la tarde una gran gala del folklore popular de Las Asturias con la participación de los principales artistas de ambas comunidades como los Hermanos Cossio, Tanea, la Ronda Los Avellanos, Miguel Cadavieco, Esteban Verdeja, Marta Martínez y Manuel Sañudo representando a Cantabria. Por Asturias participarán José Manuel Collado, Mari Celi Fernández, 'Cantu la Vara', José Manuel García Álvarez, Ángel pastor, Aquilino Fernández y José García. El pantruco y la sidra asturiana pusieron el punto final a esta jornada con una degustación ofrecida por la Asociación Etnográfica de Ribadesella.
En la plaza de San Vicente de la Barquera se jugará hoy a partir de las 12.00 horas un partido de bolos entre Rubén Haya y Benito Fernández. Después también seguirá la competición con otro partido entre un combinado panasturiano de las dos Asturias, terminando la exhibición con la participación de las Escuelas Municipales Deportivas Municipales y las peñas de Aficionados de San Vicente.
La cuarta edición del Encuentro Panasturiano comenzó con la cultura como protagonista, a través de una interesante conferencia ofrecida en el Castillo del Rey por el historiador José Luis Casado Soto, que disertó sobre 'El puerto aforado de San Vicente de la Barquera entre las dos Asturias', en la que resaltó la gran importancia que tuvo la villa barquereña con unos de los puertos asturianos mas destacados y dinámicos a lo largo de muchos siglos. El mismo escenario también acogió una atractiva exposición coordinada por Luis Alberto Salcines en la que se dieron cita tres artistas de Las Asturias bajo el título 'Nordeste azul'.
sábado, 1 de octubre de 2011
Programa del IV Festival Panasturianu 2011 (San Vicenti, Asturias de Santiyana)

19:30 h. Conferencia “El puerto aforado de San Vicente de la Barquera entre las dos Asturias”
de José Luis Casado Soto, en el Castillo del Rey
A continuación se podrá disfrutar de una magnífica exposición de pintura
SÁBADO 1 DE OCTUBRE
11:00 h. Recepción de invitados en la Estación de Autobus y apertura del mercado panasturiano en el parque y alrededores.
11:45 h. Inicio del pasacalle popular desde la Estación de Autobuses pasando por las principales calles de la villa y finalizando en la "Carpa del Encuentru"
12:30 h. Recepción de Autoridades e inicio del Acto institucional
13:30 h Clausura del acto con la interpretación del Himno de Asturias de Santiyana y el Himno de Asturias de Oviedo con la “Coral Barquera” de San Vicente de la Barquera y la “Coral Concejo de Llanes” de Llanes.
13:45 h. Degustación de productos típicos asturianos.
14:30 h. Sorropotún popular en el Polideportivo Municipal para los participantes
17:00 h. Fútbol de veteranos en el Campo de Fútbol "El Castañar"
Real Oviedo - Racing de Santander - Real Gimnástica
20:00 h. Folclore asturianu en la "Carpa del Encuentro" con las principales voces de las Asturias: Hermanos Cossío, Tanea, Ronda Los Avellanos, Miguel Cadavieco, Esteban Verdeja, Marta Martínez, Manuel Sañudo.
Se ofrecerá una degustación de pantrucu y sidra a cargo de la Asociación Etnográfica de Ribeseya
DOMINGU 2 DE OCTUBRE
10:00 h. Regata de Traineras con los clubes de Luanco y Santander en el Puerto de La Barquera
11:00 h. Apertura del mercáu panasturianu en el parque y alrededores.
11:00 h. Pasacalles musical por las principales calles de la villa
12:00 h. Bolu palma en la bolera situada en La Plaza
Exhibición del campeón de Asturias de Santiyana, Rubén Haya, y del campeón de Asturias de Oviedo, Benito Fernández.
Partido entre un combinado de jugadores de las dos Asturias.
Participación de las Escuelas Deportivas Municipales y las peñas de aficionados de San Vicente
14:00 h. Clausura del IV Panasturianu en la Bolera de La Plaza
martes, 27 de septiembre de 2011
Xaviel Vilareyo: "La sidra d'Asturies de Santiyana tamién ye sidra asturianu"
- ¿Cuálu ye l'orixe de la sidra nestes Asturies?
- ¿Cuálu ye'l futuru de la sidra n'Asturies de Santiyana?
lunes, 26 de septiembre de 2011
Lo que la prensa d'Uviéu calla: Un asturianu denuncia a la clínica Fernández-Vega
