sábado, 14 de marzo de 2009

Acusen a Carmen Fernández Ochoa de querer manipular políticamente una esposición

La manipulación política ya interesada de la historia d'Asturies sal una vez más al foru de denuncia ciudadanu esta vez a cuenta d'una esposición recientemente abierta nel llugar onde antes esistía'l Conventu de San Vicente d'Uviéu pa inaugurar les nueves obres del edificiu del Muséu Arqueolóxicu con una esposición sobre la Vía de la Plata que xuntaba les capitales d'Asturia (Asturica Augusta) y de Lusitania (Emérita Augusta).
Nesti sentíu, l'alcalde de la ciudá d'Astorga (Astúrica), capital de la rexón de Maragatos, y antigua capital del Conventus Asturum de los romanos, denunció los ocultos intereses políticos que tan detrás del llabor de la profesora madrilana Carmen Fernández Ochoa, denunciando que la mesma, comisionada pa escarbar nel subsuelu d'Asturies a costa del dineru públicu asturianu, actúa políticamente siguiendo les órdenes y consignes del Ayuntamientu de Xixón y del PSOE nel sentíu de xustificar, tanto la conquista sangrienta romana del territoriu astur, como el lexitimar un ciertu "arguyu" nacionalista ya imperialista por tou restu, niciu o vestixu de la época de la dominación romana qu'esta "arqueóloga" pueda atopar n'Asturies. Non sólo l'alcalde d'Astorga, sinón abondos ciudadanos censuren l'actitú politizada y seudicientífica de la profesora madrilana Fernández Ochoa con abondes prebes de la falsedá de la so intencionalidá "romanista" a ultranza, comparando esi supuestu "arguyu romanista" coles filosofíes del fascismu mussolinianu. Tamién critiquen la fobia d'esta profesora a tola cultura céltica astur, desacreditándola como investigadora imparcial ya veraz de tolos documentos ya tesoros artísticos y arqueoloxicos asturianos del pasáu históricu del nuesu país.
Les dures crítiques fechos contra la profesora Carmen Fernández Ochoa céntrense nesti momentu contra la so indesplicable actitú nel sentíu de que pretendió manipular políticamente, siguiendo al paecer criterios de partíu, una esposición fecha sobre la Vía de la Plata pa pretender facer qu'sta histórica vía romana diba de Xixón a Cádiz y asina siguir los criterios políticos de les autoridaes socialistes xixoneses y el criteriu personal del presidente autonómicu asturianu Vicente Álavarez Areces. L'intentu de manipulación política d'esta esposisción por parte de Carmen Fernández Ochoa nun foi posible debío a la oposición científica de dellos ilustres profesores universitarios, tamién presentes na ellaboración d'esta interesante esposición sobre la historia del antigu imperiu romanu nel territoriu de los Ástures.
Ufiertamos a continuación abondos comentarios publicaos nel diariu xixonés El Comercio, sobre esti asuntu:
CONTRA LA MANIPULACIÓN POLÍTICA DE LA HISTORA D’ASTURIES


Considero los blogs de estos días sumamente interesantes; algunas opiniones, no son tales, sino verdaderos artículos científicos; sin perder esa pasión, ajena habitualmente en el ensayo divulgativo. En la hemeroteca se puede leer lo último que ayer escribí, ya muy tarde (lo reproduzco no obstante hoy aquí, sobre todo para cuantas personas estaban esperando mi respuesta comprueben que cumplí mi palabra). Ahora tengo que dar una vuelta por la ciudad a ver cómo fue la noche. pero en el transcurso de la mañana contestaré a la señora Consejera. Lo último que ayer escribí en el blog fue esto: No hay que olvidar que en el origen de todo este debate se encuentran las declaraciones de la señora Consejera Mercedes Álvarez, efectuadas aquí en León hace escasos días. Manifestó, a propósito de un encuentro de los presidentes de tres Comunidades por el asunto de Picos de Europa, que Gijón era el principio de la Vía de la Plata. Dije que mentía –hecho más que evidente- en este asunto. Durante tres días, y por amabilidad de este periódico, ha habido en varios “blogs” una gran discusión. Vamos a dejar aparte los exabruptos, las malas formas, porque aunque se dicen desde el anonimato, son espejo y sombra de sus autores. He comprobado acerca de de Vía de la Plata que la falsificación ha creado una gran confusión. Las antiguas calzadas romanas se denominaban “íter”; se señalizaban con miliarios, y a los emperadores les satisfacía el dejar constancia en ellos de que habían efectuado mejoras en su mantenimiento. Las “mansio” eran los lugares donde se podía repostar , incluso donde se podían cambiar los caballos. La unión de Emérita (Mérida) con Astúrica (Astorga) a través de una calzada era fundamental para, efectivamente, concluir el dominio del territorio, pero, también, por la gran importancia estratégica y por la administración de las explotaciones auríferas. La denominación Vía de la Plata (cuya procedencia, como ya ha sido dicho, es motivo de discusión) aparece en la calzada, documentada ya a principios del siglo XVI (lo que no ha de extrañar dado el interés en el Renacimiento por la tradición grecolatina), concretamente en tierras de Badajoz, Cáceres y Salamanca. No corresponde, pues, a otra calzada romana. Una calzada romana (como hoy una carretera) tiene una unidad, unos puntos kilométricos, en este caso miliarios, un principio y un final. Pues bien, he de repetir que se conserva el mayor número de miliarios de una vía en esta de la Plata, in situ, y el Itinerario de Antonino, Tabla III de Barro, Ravenate, dan cuenta de las mansio desde Emérita (Mérida) a Astorga. La N-630 es la N-630 por mucho que nos empeñemos en decir, por ejemplo, que es al tiempo la N-VI. Es, en suma, una bobada semejante a decir que la 630 es el trazado de una antigua vía romana de dos mil años, o sea , un camino histórico. Porque yo diga y difunda que una gruta excavada recientemente en un peñasco de Teruel es la Cueva de Tito Bustillo, no es la cueva de Tito Bustillo (y además produce un gran enfado). La Red de Cooperación de Ciudades en la Ruta de la Plata (cuya oficina y gestión está en Gijón) parte de esta falsedad: poner en Gijón lo que no existe. Hasta tal punto es endeble la publicidad engañosa de esta Red (ruego miren en internet Red de Cooperación...) que a la hora de justificar lo injustificable (hacer pasar la N-630 por esta calzada bimilenaria) ni siquiera mencionan qué vía romana corresponde a este camino histórico. Compruébenlo porque fundamentan la publicidad en un camino de época romana y ni siquiera lo mencionan. Los caminos de civilización europea, y éste lo es, han de ser respetados, cuidados; son un valor enorme no para una ciudad o un pueblo sino patrimonio universal. Más allá de un beneficio, aunque sea lícito, para sus pueblos, está el mimarlos para que la piqueta no acabe con unas señas de identidad, con una historia de más de dos mil años. Mientras que estas autoridades falsifican la Vía y la ven como un producto para vender a través del viaje en autobús, otros nos preocupamos por ponerla en valor, porque no destruyan las concentraciones parcelarias o las edificaciones su trazado. La belleza de la ciudad de Cáparra (una de las mansio) no sólo de sus vestigios, sino de su entorno, es excepcional; infinitamente más hermosa que la N-630, que está a más de doce kilómetros. La atención de cuantos poseen los dineros públicos no se centra en lo que consideramos prioritario: realizar las excavaciones para fijar exactamente algunas mansio, ayudar a los pueblos que aún tienen tramos de la calzada original para que no lo destruyan; y preservar todo el patrimonio que lo acompaña: las alcantarillas, los puentes... Esta Vía es una maravilla, muy especialmente en las tierras de Salamanca y de Extremadura. Respetemos su historia, démosla a conocer y no usemos su nombre para enterrarla en el olvido. Los políticos, por muy buenas intenciones que tengan, no tienen que decidir cómo es la historia pasada, menos manipularla a su antojo. ¡Sólo faltaba! A propósito de este debate han aparecido opiniones y juicios muy solventes. Esto no es una historia de indios y vaqueros, una partida en la que hay que estar forzosamente con unos o con otros. Pernicioso es creerse una cultura superior, dañino es identificar la falsedad con un engaño al pueblo, para que unos vecinos se enemisten con otros vecinos. ¡Qué pérdida de tiempo! Me ha satisfecho la mención al profesor Santos Yanguas. Leeré su libro con sumo interés, pues de su gran conocimiento todos podemos aprender. Otros ha habido que han concretado perfectamente de qué hablamos. Algunos me han reprochado el estado del patrimonio romano de la ciudad. Por fortuna, hemos podido disponer de fondos, por fin, para su musealización: a ese paseo por la cloaca romana, por la Ergástula, hoy en día se pueden ver musealizados el foso campamental, la basílica, las termas menores... En la Casa del oso y los pájaros ( que cuenta con un mosaico excepcional) se han realizado labores de evacuación de aguas para evitar su deterioro (que es la excavación a la que aludía un ciudadano). Pronto incorporaremos los restos del foro a un entorno cultural. Gijón ha de buscar otro nombre para sus caminos históricos, el que corresponda. Es cierto que casi siempre una mentira repetida mil veces, si se tienen medios para la difusión, puede terminar pasando por una verdad. No ha sido así, ni será, al menos por ahora, con la Vía de la Plata; hasta ahora hay personas que denuncian y difunden la mentira. Un ciudadano comenta que Astorga ya no es ese núcleo de comunicaciones antiguo, en cuanto a relevancia; evidentemente. (Aunque aún conserva gran importancia en las comunicaciones actuales con la Autovía del Noroeste y la N-120 -en parte autopista y autovía-). También que para el Musel es fundamental la N-630 o autovía en ejecución, si queremos- y el enlace León-Braganza. Pues muy bien, y ojalá se lleve tal propósito a buen puerto. Pero esto ¿qué tiene que ver con la calzada romana de la Vía de la Plata? y con las otras calzadas que partían de la ciudad en el sentido de todos los puntos cardinales. Nosotros nos ocupamos de los que nos corresponde y está a nuestro alcance: que esas calzadas que confluían en Astúrica (Astorga) y que son representativas de la historia se respeten, se conserven (pues aún por fortuna hay tramos no destruidos), y también se difundan para aprovechamiento turístico. Saludos.

Si días pasados decía que la señora Consejera mentía al comentar que Gijón era la cabecera del camino histórico romano Vía de la Plata, y que era impropio tal falsedad en boca de la responsable de Cultura del Principado, hoy debo manifestar que miente dos veces. Miente en cuanto declara que no he guardado las formas. Decir que alguien miente, y demostrarlo, no es faltar al respeto a nadie, sea éste Ministro, Consejera o Futbolista.. Es más, no he ahorrado alabanzas tanto a ella como a la señora alcaldesa en mis intervenciones en los “blogs”, como se puede comprobar. Yo no he cuestionado el patrimonio romano de Asturias, como da a entender, sino que he dicho que el de Gijón no es comparable con el de Astorga (que fue la capital del Convento Jurídico y que Plinio cita como “urbs magnifica”). Eso no es mentira, sino verdad, por ello no es que no sea digno de ser respetado el patrimonio romano de esa gran ciudad, sino que no es comparable con el que fue y se ha rescatado en Astorga: el Foso Campamental, el Foro, tramos de calles, los complejos termales, la basílica, las cloacas y el Museo Romano, la Puerta Romana, etc., etc. En fin, el patrimonio que corresponde a lo que fue una de las ciudades más importantes de la Península. Al igual que hoy no es comparable la envergadura e importancia de una bella ciudad como Gijón con Astorga. Sigue la señora Consejera sin dar esas fuentes antiguas que atestiguasen la calzada romana de la Vía de la Plata en Asturias. Yo se las he dado, no porque yo las haya inventado sino porque existen desde la antigüedad: documentales (el Itinerario de Antonino, la Tabla III de Barro (que está en el Museo de Oviedo), el Ravenate, etc.; in situ: miliarios, mansio, tramos de calzada, edificios y restos arqueológicos, hoy por fortuna aún conservados. La Vía de la Plata es la calzada más importante que se conserva en la Península. La N-630 la denominen Ruta de la Plata o como consideren es una comunicación moderna, no identificable (que es lo que falsamente esos responsables políticos vienen haciendo) con la propia calzada romana y con su historia. Tampoco es una mansio un restaurante al que puedan denominar hoy en día, y así se ha hecho, con el rótulo Vía de la Plata. Ahora resulta que la señora Consejera afirma que no sólo hay una cabecera para esa ruta falsa, sino dos, Gijón y también Lugo. De antología. Pues no, señora Consejera: la calzada de Astúrica a Lucus (Lugo) es la XIX del Itinerario. Dado que en Astúrica (Astorga) confluían cuatro vías a Brácara (Braga), y otras a Burdigala (Burdeos) y Caesaraugusta (Zaragoza) a la novia la quieren suplantar en la boda , siguiendo el razonamiento de la señora Consejera, las siguientes ciudades: Gijón (que no tiene documentada calzada) y otras tres (que sí la tienen), Braga, Burdeos y Zaragoza. Lo que es evidente, finalmente, es que ha habido personas que no han asesorado inde- bidamente a los responsables políticos que han abanderado esta falsificación para atraer turistas: pretender hacer pasar como camino histórico una carretera moderna. De ahí que tanto esfuerzo y gasto hayan resultado baldíos. Pierden el tiempo escudándose en que hay que defender unos derechos y en que hay ofensa a un pueblo; es una forma ésta harto “primitiva” para salir del paso (y poco respetuosa para con los ciudadanos, pues azuzar sentimientos poco tiene que ver con esta historia). Promocionemos la Vía de la Plata sin falsificarla, por donde se conserva, destinemos a ella, a su mantenimiento, a su puesta en valor y a los pueblos que desde hace dos mil años en ella están asentados, todos los esfuerzos; no la dañemos usurpando su nombre y patrimonio para denominar otros caminos, por respeto a cualquier ciudadano que quiera disfrutar con tamaña riqueza, y porque es una seña de identidad europea y un patrimonio universal. Y un recurso turístico de primer orden, que hasta ahora se viene dilapidando.






Mire; acerca del grado de romanización de Cántabros y Astures, hasta hace muy poco tiempo había unanimidad entre los estudiosos del tema -y sino ahí están los libros escolares incluso recientes- respecto a que habían sido tardíamente conquistados y superficialmente romanizados. Esto, venía a ser así, una cosa cuasi lógica, como cuando se decía y dice que los pueblos del sur y levantinos habían estado mas abiertos a las corrientes culturales y civilizadoras del Mediterráneo: ejemplo los griegos en Ampurias o la amplia presencia fenicia en Andalucía y Levante. Evidentemente, no por mucho repetir una cosa, tiene por que ser cierta, aunque hay un viejo refrán español que dice que cuando el río suena, agua lleva. Podría ser que hubiera algún componente de índole política en éste asunto, pero es que muchos de los que sostenían y sostienen esa visión son gentes ajenas a Asturias o Cantabria en tanto en cuanto son de otras provincias españolas o extranjeros. Asi pues damos por sentado que efectivamente una visión no por repetida o añeja ha de tomarse como artículo de fe; pero evidentemente para echarla por tierra, sobre todo cuando parece avalada por poderosos argumentos -que luego expondré- han de presentarse pruebas lo suficientemente importantes o de peso, como para darle la vuelta a la cuestión. Bien, en Asturias, una arqueóloga de nombre Carmen Ochoa arropada por una institución local, el ayuntamiento de Gijón viene sosteniendo una teoría digamos que "revolucionaria" ojo, no en el sentido peyorativo del término pero si en cuanto a que choca con lo que se daba mayoritariamente por sentado. Desde el primer momento y lamento no recordar el nombre del estudioso -y si alguien de éste foro que sea de Gijón le recuerda, le rogaría me dijera su nombre, y sino, espero encontrarlo de un modo u otro- desde el primer momento, en el diario El Comercio le rebatió esa teoría suya con una colección de mas de quince artículos al respecto y todo ello fué debido a la polémica originada en torno al Campo Valdés. Es decir, que desde el primer momento su teoría fué polémica y contestada no sólo por este señor que era historiador sino por otros eruditos locales o provinciales. Bien, pero no por ser rebatida o por mantenerla en solitario, o por ser novedosa debe ser digamos, arrojada a la basura, hay que tratarla pues, con respeto y a la vez, con ojo crítico e imparcial. Vamos a ver pues los puntos fuertes y débiles de dicha teoría digamos "novedosa". Esta señora ¿ha presentado alguna prueba determinante de envergadura como para cambiar la visión comúnmente aceptada por la suya propia, o bien la suya y la de otras personas que la apoyen? Rotundamente no. Y ¿porqué digo rotundamente no? pues porque los restos romanos encontrados en puntos muy concretos de Asturias no evidencian un grado de romanización como los del Levante, el Sur peninsular, ni tan siquiera los de la Meseta Norte o Galicia. En ese sentido el sostenimiento de su teoría es un poco extrema, es decir, que al igual que parece extremista los que dicen que Asturias y Cantabria fueron conquistadas, pero no dominadas por Roma, también parece radical su teoría en cuanto pugna y quiere hacernos creer que en el territorio de la actual Asturias y Cantabria había el mismo grado de romanización que en los actuales territorios de Andalucía o Extremadura, por ejemplo. Todo ello, además adobado por un desprecio absoluto al mundo prerromano en general y céltico en particular, al que se deduce por sus intervenciones que le tiene una cierta o aparente fobia. En el siguiente comentario pasaré a explicar porqué no me parece satisfactoria ésta nueva "polémica" visión de la señora Carmen Fdez Ochoa.


En primer lugar para conquistar un pueblo y vencerle por completo, el conquistador debe hacer que el conquistado pierda su identidad y se disuelva igual que se disuelve el azúcar en el café. Hay muchos ejemplos de pueblos conquistados pero no vencidos totalmente, es el caso por ejemplo de los judíos, conquistados muchas veces pero que tércamente han mantenido su identidad. Si preguntamos ahora donde están los Ilergetes o los Vettones o los Turdetanos, la inmensa mayoría del común nos dirán que en los libros de la historia. Pero si preguntamos donde están los Cántabros, los Astures o los Vascones, cualquier españolito de a pie, dirá: arriba, en el Norte. Es por eso que los Romanos vencieron físicamente pero no moralmente ni intelectualmente, no vencieron moralmente, porque la gesta de la resistencia ante un enemigo tan inmensamente superior, fué mayor que las obras que nos han legado y de las que pudiéramos sentirnos orgullosos, porque ni en Asturias ni en Cantabria los Romanos han dejado la muestra de su genio en el sentido que aquí no hay obra deslumbrantes como el Acueducto de Segovia, los teatros o los anfiteatros o las magnas obras diseminadas por toda Europa; y no han vencido intelectualmente porque los astures y los cántabros en cierta manera han sobrevivido a la caída del Imperio Romano y mayoritariamente a dia de hoy se sienten más orgullosos e identificados con los indígenas que resistían que con los romanos que supuestamente venían a civilizar a nuestros antepasados. Sólamente por eso, ya la teoría de la señora Carmen Fdez Ochoa, no es válida. Evidentemente éste no es un argumento técnico, ni de peso, ni ha de tenerse en cuenta para examinar su teoría, pero no es menos cierto que aunque no pueda aplicarse, no deja de ser de una forma u otra, un elemento a considerar. Aquí, en éste foro, no se apela a la moral, al sentimiento ni a ningún otro elemento no verificable, es por eso que en el siguiente comentario expondréa aquellas razones, ésta vez desde un punto de vista técnico, que invalidan su teoría.


Aguarda vd con interés el resto de mi argumentación y bien merece la pena que aguarde. Pero antes he de aclararle que yo he manifestado siempre respeto por la señora Ochoa y escrito está en mis comentarios donde se puede comprobar. No por ello voy a ser menos crítico con la señora Ochoa. En el siglo II existían en Asturias, doscientos años después de la conquista gentes totalmente carentes de romanización. Lo prueba la mención a los symmachiarii Astures de una lápida de Ujo, symachiarii que intervinieron en la guerra Dácica. Los symmachiarii se reclutaban entre poblaciones no romanizadas. Roma, destruyó las viejas organizaciones tribales y gentilicias y las reemplazó por unidades territoriales de tipo administrativo. Esto, es crucial para entender la romanización y la aculturación de los pueblos indígenas. Sin embargo en las crónicas Albeldense, de Juan de Bíclaro y de San Isidoro podemos encontrarnos con lo siguiente: Astures et Ruccones (Luggones) in montibus reuellantes humiliabit et suis per omnia benibolus fuit (Sisebuto, año 8º de su reinado), Astures et Ruccones, ¿les suena? claro que sí, ya hablamos de los Asturum et Luggonum cuando hablamos del límite con los Cántabros Orgenomescos, en la lápida romana encontrada en Piloña. En el año 572 el rey Suevo Miro, llevó la guerra contra los Ruccones. Así pues seguía existiendo una fracción tribal Astur trasmontana, la de los Luggones, combatiendo alternativamente contra Suevos y Visigodos. Pero no solamente se menciona a una de las tribus que evidentemente habían sobrevivido al Imperio y que ya existían antes de los romanos, sino que en documentos medievales se habla del territorio Pésico, que es la otra tribu Astur-trasmontana. Y aunque desgraciadamente no pueda probarse cien por cien, hay muchos indicios de que el rey Silo, casado con una hembra del linaje de Pelayo, era un caudillo o un notable de dicha tribu Pésica que tenia por cabecera la antigua ciudad romana de Flavium Avia, es decir Pravia. HIC IACET IN PRAVIA, QUI DEPRAVATUS FUIT. Todos conocemos las crónicas en cuanto a la elección de Pelayo, como caudillo de los Astures. No fué elegido por nobleza alguna, no fué elegido por primates visigodos sino IN CONCILIUM de los Astures. Voy a cerrar éste turno de réplica con un párrafo textual de Peralta Labrador, ya que mi artículo se basa en torno a la obra de este arqueólogo. Párrafo 163 " En Cantabria se comprueba que por encima de una superficial romanización sobrevivieron la sociedad y las tradiciones indígenas". y como ya dije anteriormente, en el siglo II D.C. el Pseudo Hyginio menciona que las tropas auxiliares cántabras del ejército romano recibían las órdenes en su lengua "suo vocabulo". En las crónicas Visigodas se habla del Cántaber horrens descripción difícil de aplicar a unas gentes supuestamente romanizadas. Pero hay una cosa también evidente, salvo para aquellos que no quieran verla de ningún modo, y es que a la caída del Imperio Romano, todos aquellos pueblos verdaderamente romanizados o mejor dicho, profundamente romanizados y sin estructuras indígenas propias, estaban a merced de los germanos invasores, porque para su defensa dependían en exclusiva del Ejército Romano, o de los Foederati. Sin embargo, los Astures, los Cántabros y los Vascones, combatieron y resistieron a los germanos, sin la presencia del ejército Romano. Por todo ésto, y por mucho mas , sra Ochoa, su teoría no es válida.


Publicado el jueves 11 de junio de 1.992 en la página 36 sección información cultural del diario El Comercio. Transcribo " Tampoco silenció Dion Casio, al narrar la conclusión de las guerras cántabras, que Agripa exterminó a todos los enemigos en edad de empuñar las armas." En ésta ocasión está replicando el susodicho Guillermo M. López a un partidario de la tesis que sostenía Ochoa con el patrocinio del ayuntamiento de Gijón, continuo trascribiendo "¿Por qué quiere silenciarlo vd? ¿se identifica vd de tal modo con su especialidad que se siente impelido a justificar las acciones execrables del ejército romano, como dijo, que nunca fue una conquista a ultranza, a sangre y fuego, sino un proceso de adaptación? ¿O simplemente , emplea la táctica de minimizar todos los hechos históricos que puedan empañar la imagen de gloria del Imperio, no vaya a ser que los gijoneses se vuelvan críticos y consideren inadecuados los sentimientos de orgullo y honor que usted pretende expresamente inculcarles para que admitan la plataforma de hormigón en el campo Valdés?. Un prestigioso especialista moderno, Yann Le Bohec, en su reciente obra L´armee romaine (Picard Ed. , París 1989) considera que el ejército y la guerra fueron los únicos y verdaderos móviles de lo que se llama romanización. En Asturias no se estableció jamás ninguna colonia romana, sino simplemente un ejército que fue allí a explotar las riquezas de la región, tras masacrar, someter y esclavizar bestialmente a los antiguos pobladores." Continuo "La escasa romanización de Asturias no es una tesis que yo necesite sostener, se sostiene por sí sola. Es un hecho incuestionable que ahí está y que reconocen todos los estudiosos del tema, y eso lo sabe usted perfectamente. ¿Qué autor español o extranjero afirma lo contrario? Podría llenar docenas de páginas con citas de todos los especialistas en este sentido, que emplean adjetivos como epidérmica, marginal, escasa, superficial, bajísima, etc. En realidad, es ridículo discutir siquiera este hecho. Por eso, voy a limitarme a citar una frase lapidaria (entre tantas semejantes) de uno de los mas prestigiosos especialistas en la Hispania romana, J.M. Blázques, que en uno de sus actualizados Nuevos estudios sobre romanización afirma taxativamente: La escasa romanización de los Astures, Cántabros y Vascones está confirmada por todos los investigadores que trataron este tema. En otro estudio afirma Blázquez lo mismo que expresan Pastor, Roldán y otros autores , que a Roma no le interesó nunca que los pueblos del Norte del Duero asimilaran la cultura romana. Sólo interesaban estos pueblos como cantera de reclutamiento para las legiones y la explotación de las minas". continuo "Pero el concepto romanización es en realidad impropio, como ya hace mucho que demostraron Rostovtzeff, Pflaum y Broughton, pues se basa en criterios extraídos de la expansión colonial europea del siglo XIX que los romanos nunca tuvieron. Con mas propiedad debería hablarse de asimilación, como es usual en los autores ingleses. Así por ejemplo Blázquez afirma que en el norte hispano la asimilación de la cultura romana era totalmente epidérmica, salvo en ciudades como Asturica Augusta, Flaviobriga y Pompaelo. Y en otro lugar: El panorama que se desprende del territorio astur transmontano es la bajísima asimilación de la cultura romana en los castros, el mantenimiento de las intstituciones y de la economía indígenas , la no generalización del urbanismo de tipo romano, las nulas consecuencias prácticas en el Norte de Hispania de la extensión del Ius Latii por Vespasiano y de la ciudadanía por Caracalla."


En Asturias, cuando se afila el gadañu o guadaña a la vieja usanza, antes de inventarse las máquinas de afilar, se dice que se está cabruñando; yo, prosigo con el cabruñu, obviamente no para agredir a nadie sino para despejar el camino de los matos y les rebolles y para denunciar aquel tremendo montaje urdido por el ayuntamiento de Gijón. Si ayer brindé mi artículo al difunto Charlton Heston, hoy, como homenaje, voy a mencionar a dos gijoneses desgraciadamente ya difuntos, pero que en su día se levantaron gallardos contra semejante tiranía. Primero cito a Don Marcelino Laruelo Roa que escribió lo siguiente "Llevan las Madres del Campo Valdés, más de veintitantos días de sonora protesta, de digna y tenaz oposición al último y mas aberrante de los proyectos hormigoneriles concebidos por el tándem Areces-Morales- Hay que estar allí una hora golpeando rítmicamente las vallas de la tiranía para valorar en su justo término lo que de sacrificio valeroso y ejemplar tiene tan prolongada actitud". "tampoco resulta muy ejemplar, desde el punto de vista democrático, haber enviado contra las Madres del Campo Valdés a toda clase de submarinos como ha hecho el alcalde. Pero como todo eso no ha sido suficiente, el alcalde no ha dudado en ir más lejos en su escalada antidemocrática prohibiendo la utilización de megafonía, ordenando arrancar carteles y borrar pintadas, filmando en vídeo desde las oficinas municipales a los manifestantes, etc" . " hay algo aún más grave , y es el acoso policial ordenado ejercer sobre las Madres del Campo Valdés, para aislarlas y amedrentarlas. Se cuenta para ello con un grupo nuevo de agentes de la Policía Municipal que actúan con métodos impropios de cualquier policía democrática, mucho menos de una municipal". "El jueves, once de junio, había en el Campo Valdés cuatro municipales de paisano intentando identificar a los manifestantes; uno de ellos fue el que golpeó a un vecino de Cimadevilla de 58 años, cuando ya no quedaba nadie en el lugar y refugiándose después en el propio edificio del ayuntamiento." Ahora cito a Agustín José Antuña Alonso: "se ha escrito y hablado mucho -aunque nunca es bastante- sobre la aberración que supone lo que se está haciendo en el Campo Valdés, y se llega a la conclusión, frente a ello, de que es preferible conservar el hábitat de una ciudad como la nuestra antes que dejarse llevar por pasiones arqueológicas demedidas". " y a mayor abundamiento nos recuerdan un pasado más bien oprobioso, que disfraza nuestras raíces celtas, porque es inaceptable que se nos diga, como han hecho el señor Fernández Miranda y la señora Fernández Ochoa, en la Sociedad Cultural Gijonesa, que antes de Roma, Gijón no tiene historia ni habitantes..." Guardo desde 1.992 toda ésta documentación y repito, de mi bolsillo estoy dispuesto a pagar el envío de fotocopias de los documentos por mi guardados a aquella persona que lo ponga en duda, o bien quiera verlos con sus propios ojos. Así pues, la tesis novedosa de la señora Ochoa, FUE AMPARADA POLÍTICAMENTE, no seía la primera vez que se hiciese ni seguramente la última, ahí tenemos a Iruña Veleia con el patrocinio de ............ Por eso es lícito denunciar ese montaje, y yo, voy a seguir haciéndolo.




En su capítulo XXX, Don Guillermo M. López, no se si ya muerto como los dos anteriores gijoneses citados o gozando de una merecida buena salud escribía lo siguiente transcribo: "En su línea de la floreciente romanización, ya en octubre pretendía usted que los restos de las termas debían ser un orgullo e incluso un honor para los gijoneses. Pero como expuse en noviembre, y acabo de recordarle antes, eso es justamente lo que pretendía el fundador del Fascismo, al instrumentalizar los restos arqueológicos romanos. Imita usted a Mussolini tratando de convertir esa herramienta en presunto motivo de orgullo de los gijoneses. Su pirueta propagandística es del todo grotesca" "La dominación romana sólo puede ser motivo de orgullo y honor para los propios romanos, para Mussolini o cualquier imitador moderno con ínfulas de nuevo César y le repito lo dicho: es un escándalo que un arqueólogo apoye hoy de esa manera la propaganda del poder." "Orgullo y honor son sentimientos que nada tienen que ver con la ciencia. Con su alegato, lleva a cabo usted una manipulación psicológica anticientífica. Pero además está usted realizando una falsificación histórica, porque no pueden aislarse los restos materiales de las termas de los hechos históricos que los motivaron. Y esos hechos básicos son que los romanos invadieron Hispania y tras casi 200 años de conquista, masacres y esclavizaciones sin cuento, hicieron lo mismo en el Norte. No fueron a bañarse en las terma ni a civilizar a los astures y cántabros, sino a dominarlos y a explotar las riquezas materiales y humanas de la región".



LA BANALIZACIÓN DE LA HISTORIA "Uno de los maestros actuales más admirables por su sabiduría e independencia radical, Julio Caro Baroja, dice en uno de sus más recientes trabajos, bajo el revelador título de "La tragicomedia historiográfica", lo siguiente: Los dos peligros mayores creo que están en la banalización científica y en la banalización política de los conocimientos históricos y, aún más, en la frecuente combinación de las dos banalizaciones, fundada en la pretensión de dar apoyos tenidos por científicos a ideas que nada tienen que ver con la ciencia y el conocimiento: si acaso, con unas pequeñas elecciones a diputados provinciales o concejales". Esto puede aplicarse mutatis mutandis, a las actuaciones y proyectos del ayuntamiento de Gijón sobre los restos arqueológicos de Cimadevilla y del Campo Valdés". dejo de transcribir y añado y ahora de Veranes, prosigo con la transcripción "Pero allí no sólo se banaliza la historia en aras de un llamativo faraonismo, no sólo se convierten unos sencillos restos arqueológicos en gran obra propagandística, sino que, lo que es mucho más grave, se atenta directamente contra la Historia que encierran en potencia esos restos, y se destruye, a la vez, el patrimonio histórico más valioso de la ciudad. El que esa destrucción se lleve a cabo, además, contra la clamorosa voluntad del pueblo, en una forma despótica, propia de dictaduras tercermundistas, es algo que causa verdadero estupor, contemplado desde una perspectiva europea y realmente democrática". ACTA EST FABULA "Pero si lo prefiere con más rancio sabor histórico y filosófico, por ejemplo en griego clásico, puedo decirle, como Epicuro a los platónicos Dionisokolax, adulador de Dionisos, que, entre otras cosas, era el dios de las mascaradas. Pero hace usted muy mal su representación, pues este trozo de su papel no es verosímil, no resulta psicológicamente creíble. Y el primer deber de un actor es hacer verosímil el personaje que representa. Las últimas palabras que pronunció el emperador Augusto en su lecho de muerte fueron, al parecer, acta est fabula (se acabó la comedia). Así se anunciaba en el antiguo teatro romano el final de la representación. Creo que hubiera concluido usted de mejor modo su última puesta en escena con esa fórmula. Por lo demás, lo de la muralla romana de Cimadevilla debería decírselo usted a su compañera Doña Carmen Fdez Ochoa, que estuvo muy observante de los deseos del poder para facilitar el recrecido que usted ahora, en histriónica pirueta, califica de barbaridad".


Estimados lectores voy a reproducir textualmente lo que dice en la polémica un defensor de la profunda romanización de Asturias, en sintonía con la Sra Ochoa y el Ayuntamiento de Gijón de la época; transcribo: "Me irrita que se diga que la romanización de Asturias es muy escasa, siento como un baldón que se diga que la meseta (de donde procedo)" procede éste sr que argumenta a favor de la gran romanización; sigo transcribiendo " tenía una romanización marginal, reivindico la profunda romanización de Asturias, odio que se considere imperialistas a los romanos, nunca fue una conquista a ultranza, a sangre y fuego, sino un proceso de adaptación" "tienen ustedes que recuperar el Gijón romano, para sentirse cómodos en su historia, por el honor de ser uno mismo". Dejo de transcribir Sr Amaco,¿se da Vd cuenta? no es contra la presencia indudable romana en Cantabria y Asturias, contra lo que yo argumento, sino contra éste discurso al que se prestó la señora Carmen Fdez Ochoa y que se debió a una operación propagandística política urdida por el ayuntamiento Gijonés. Contra la visión de éste sr argumenta lo siguiente Guillermo M. LOPEZ, transcribo: "Sabemos en fin, como terminaron las guerras cántabras en el año 19 A.C. Incapaz, pese a las terribles represiones, de sojuzgar a los indómitos asturcántabros, envió Augusto a su general mas experto, Marco Agrippa, con autoridad plenipotenciaria. Ayudado por Silio Nerva, paracticó Agripa una guerra total de exterminio. Esta vez ya hubo pocos esclavos, pues, como relata Dión Casio: "Agrippa exterminó a todos los enemigos en edad militar". El genocidio fue seguido de la total devastación de campos y la destrucción de todos los poblados. Los upervivientes, es decir, los niños, las mujeres y los ancianos que no se suicidaron, fueron deportados de los montes a las llanuras. Hízose así la pax romana que, como tantas otras veces, fue la paz de los muertos. Del horror que supuso esta victoria puede drnos idea el hecho de que, vuelto a Roma, Agrippa, quizás asqueado por su propia crueldad, no dio cuenta al Senado y rechazó los honores del triunfo que Augusto le concedió". "Esta es la Historia que nos transmiten las propias fuentes romanas que han llegado a nuestros días". Amigos lectores de éste foro, juzguen vds lo que decía el señor don Angel Fuentes Domínguez profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y lo que dicen las fuentes romanas que gallardamente, Don Guillermo M. López sacó a la lectura de la opinión pública asturiana, para que no se les hurtase a los asturianos y a los cántabros, su historia y el honor de sus antepasados, que murieron en las cruces ENTONANDO HIMNOS DE VICTORIA.


Yo, sigo cabruñando; se que tengo poderosos adversarios en éste foro, con títulos seguramente bien ganados y con mucho esfuerzo; yo en cambio, soy un simple aficionado a la historia; pero no por ello voy a dejar de defenderme; me voy considerando ganador, en todos y cada uno de los asaltos.No estoy peleando a la contra, llevo la iniciativa y voy a seguir golpeándoos dialéctica e intelectualmente, donde más os duele. Pero no busco derrotar por puntos a aquellos titulados que se ocultan tras nuevos seudónimos, busco el K.O., quiero noquearos y quiero que sepáis que voy a por vosotros dentro del mas estricto respeto personal y dialéctico. En ésta ocasión cito a Juan José Sayas Abengoechea y a Luis A. García Moreno en la magna obra dirigida por Manuel Tuñon de Lara titulada Romanismo y Germanismo, el despertar del los pueblos hispánicos título II Editorial Labor, 1ª edición,5ª reimpresión 1987. En la página 405 donde se trata el tema de Covadonga y los orígenes del Reino de Asturias se lee lo siguiente, transcribo "Resulta evidente que la población de esta región marginal -fundamentalmente la parte oriental de la actual Asturias, todo Santander y el norte de la provincia de Burgos había mostrado un grado de evolución menor que el resto de las agrupaciones populares de la Hispania prerromana. Tardíamente conquistada por Roma, FUE DÉBIL, SUPERFICIAL Y LENTAMENTE ROMANIZADA." Se refiere el autor o los autores a la parte cántabra del actual Principado. Ahora, refiriéndose a las actuales provincias de Asturias y Cantabria sigo transcribiendo "Como también hemos podido ver, una vez establecido el reino visigodo de Toledo, sus monarcas tuvieron que realizar varias campañas periódicas contra los habitantes de la Asturias transmontana y de la antigua región Cántabra" página 405 continuo transcribiendo " Esta continuada oposición de las poblaciones Astures y con ésta denominación generalizada, englobo también a grupos humanos directamente descendientes de los Cántabros frente a los últimos representantes del Estado Imperial y frente a su heredero directo, el reino visigodo de Toledo, solamente puede explicarse por razones profundas de índole socioeconómica . Frente a un Estado fuertemente señorializado y protofeudalizado como el visigodo del siglo VII, las poblaciones de las montañas cántabro-astures, al igual que las que habitaban la depresión Vasca y los altos valles pirenaico-occidentales debían presentar todavía un predominio de individuos de condición LIBRE, junto con formas de explotación de la tierra e instituciones políticas de carácter comunitario, enraizadas en un pasado tribal aún muy próximo. La propia atormentada geografía del país, junto con una tal estructura socioeconómica, había originado la ausencia de núcleos urbanos de importancia; en su lugar debían existir aldeas, producto en su mayor parte del asentamiento definitivo de antiguos grupos consanguíneos amplios." página 406


Transcribo un texto de José Luis Montero Guadilla "Al iniciarse el siglo VIII, los pueblos norteños presentaban una nota común que les diferenciaba del resto de la población peninsular: estructuras arcaicas en todos los sentidos. Su actividad económica estaba fundamentada en la ganadería, la explotación de las masas boscosas y una rudimentaria agricultura de roza, es decir, una economía de pura subsistencia que obligaba a realizar desplazamientos periódicos dentro de un espacio geográfico limitado" dejo de transcribir y añado véanse los Vaqueiros de Alzada. Continuo transcribiendo "Su estructura social era elemental, poco jerarquizada, en una palabra, estos pueblos se mantenían en unos niveles de desarrollo muy similares a los de la época prerromana"


LA ESCASA ROMANIZACIÓN DEL NORTE DE LA PENÍNSULA "Toda la política y administración romana del noroeste hispánico y del territorio de los Astures y Cántabros estuvo siempre condicionada a la explotación de las más ricas minas de oro con que contaba el Imperio Romano; en opinión de Plinio, que fué procurador de la provincia Tarraconense en tiempos del emperador Vespasiano, producían 20.000 libras de oro al año, cantidad que significaba según la indicación del economista del mundo antiguo Tenney Frank del 6 al 7,5% de los ingresos totales del Estado Romano, calculado en unas cifras que oscilan entre 1.200.000.000 y 1.500.000.000 de sestercios. Por lo tanto el único interés romano en el norte era de tipo minero y así lo atestiguan las calzadas romanas en Asturias que están trazadas en función de los centros de producción del mineral; ello condicionó todas las medidas administrativas de Roma y explica la baja romanización de estos territorios, situados al norte del río Duero, ROMANIZADOS TARDÍAMENTE Y EN GRAN PARTE POR OBRA DE LA IGLESIA, EN ÉPOCA VISIGODA, como ha señalado recientemente F. Jorda" "Al aflojarse la presión de Roma con motivo de la crisis del siglo III debió revitalizarse todo lo indígena JOSE M. BLÁZQUEZ (la administración Romana).


El Imperio Romano adoptó como todo el mundo sabe el cristianismo como religión oficial durante el bajo Imperio; pasó de perseguirlo a hincarse de rodillas ante el. "En época romana, el cristianismo en estas regiones norteñas era prácticamente inexistente La carencia de Obispados tanto en la época Romana como en la Visigoda es significativa. También Sánchez Albornoz reconoce la falta de pruebas de la existencia de comunidades cristianas en la zona cántabro-asturiana. BARBERO Y VIGIL (la formación del feudalismo página 259). Pero hay mas según Claudio Sánchez Albornoz .....transcribo " Bajo el reinado de Alfonso II (791-842) atestiguado por algunos pasajes de autores hispano-musulmanes que califican de idólatras a los moradores en las regiones mencionadas. Por estos autores sabemos que Alfonso II peleó muchas veces junto a sus súbditos paganos; lo que atestigua a las claras la importancia numérica de los mismos y el reconocimientode una realidad no sorprendente. Y Ramiro I (843-850) hubo de enfrentarse con la extremada difusión en sus estados de la magia, de tradición idólatra indiscutiblemente". CLAUDIO SÁNCHEZ ALBORNOZ (el Reino de Asturias página 56)


Algunos osados como el anteriormente citado profesor de la Universidad Autónoma Madrileña Don Angel Fuentes Domínguez a tenor de su enfrentamiento dialéctico con Don Guillermo M. López asimismo licenciado, sostenían una conquista incruenta de los Astures y los Cántabros y usaban el eufemismo "proceso de adaptación" transcribo su expresión. Voy a decirles yo, cuales fueron las herramientas de ese indoloro proceso de adaptación. "No es posible conocer el número exacto de efectivos que participaron en las guerras astur-cántabras, si bien se halla constatada la presencia de siete legiones -I Augusta,II Augusta, III Macedonia, V Alauda, VI Victrix, VIII Hispana y X Gémina, lo que supondría un impresionante contingente de unos 30.000 legionarios y 20.000 tropas auxiliares, abastecidas desde las costas galas y desde el sur de la Península. P.D.A. Garrnsey, en su obra Grain for Rome (Londres,1983), calcula que serían necesarias al menos 10.000 toneladas anuales de grano equivalente al alimento para sustentar a estas tropas, casi una cuarta parte de toda la población indígena astur según los clásicos. G.R. Watson, en The pay of the Roman Army, considera que la paga a un número tan importante de tropas superaría en coste los 8.200.000 denarios anuales, esto es, unos 2.400 kg de oro sólo en concepto de soldada" http://www.lashoras.net/viejo_reino/romanizacion.htm Astures- Un pueblo en la frontera del Imperio Romano-Romanización.



Pero por encima de los autores y de los personalismos están las pruebas. Paso a enumerar dichas pruebas; numerosas y concretas que he presentado en defensa de la baja Romanización de estos dos pueblos. 1 El pseudo Hyginio nos cuenta que las tropas auxiliares Cántabras al servicio del Ejército Romano en el siglo II D.C. recibían las órdenes en su lengua porque no entendían el latín. 2 Symmachiarii Astures en el siglo II D.C. ; los symmachiarii se reclutaban entre poblaciones no Romanizadas. 3 Frente a la aculturación de los pueblos indígenas, debido a la acción de Roma, basada dicha aculturación en la destrucción de sus organizaciones tribales y su sustitución por organizaciones territoriales de tipo administrativo, se prueba la persistencia de las tribus asturtransmontanas de los Luggones y Pésicos hasta después incluso de la época Visigoda. 4 Los Concilium son una institución prerromana que se mantiene, como lo prueba la elección del caudillo Pelayo por los astures in concilium a principios del siglo VIII 5 Campañas periódicas del poder Visigodo contra Cántabros, Astures y Vascones. 6 Descripción del Cántaber Horrens en las crónicas godas, muy alejada dicha descripción de los parámetros de la romanitas. 7 Autodefensa frente a los germanos de los Cántabroastures y Vascones al margen de los Foederati y el Ejército Romano tardoimperial en contraste con el resto de los pueblos peninsulares. 8 Baja asimilación de la cultura romana en los castros. 9 No generalización del urbanismo de tipo romano. 10 Nulas consecuencias prácticas en el norte de Hispania de la extensión del Ius Latii por Vespasiano y de la ciudadanía por Caracalla. 11 Predominio de individuos de condición libre, también en claro contraste con el resto de la población peninsular. 12 Estructuras arcaicas en todos los sentidos. 13 Estructura social no jerarquizada 14 Romanización tardía y no por efecto directo de Roma sino de la Iglesia Católica en época Visigoda. 15 Ausencia de Obispados y ausencia de cristianización, la religión oficial del Imperio, ya desde los tiempos del César Constantino. 16 En una época ya tan tardía como la de los reinados de Ramiro I y Alfonso II de Asturias, prácticas extendidas de magia e idolatría asi como la abundancia de guerreros paganos en los ejércitos Astures de la Reconquista.


Estos politicastros sin escrúpulos artísticos ni culturales siempre manipularon la historia d'Asturies al so caprichu, si nun-yos convién un tema lu eliminen y si-yos convién otru pues lu inventen como ye'l casu de la mentira de la vía la plata, comprobada por tolos espertos como una gran mentira y un emperre personal del mega-césar-faraón Vicente Alvarez Areces y los sos compinches políticos. La pena ye que nesta correa político-sectaria tean tamién involucraos otros políticos del mesmu palu como la supuesta arqueóloga del ´rexime, la señora Fernandez Ochoa, obediente servidora de los caprichos imperiales arecistes.

viernes, 13 de marzo de 2009

Uviéu, patrimoniu de la inhumanidá















Los recientes estrozos y esbarrumbes cometíos nel históricu edificiu del Conventu de San Vicente d'Uviéu, orixe medieval de la fundación de la propia ciudá, dieron llugar nestes pasaes selmanes a abondes protestes de colectivos y ciudadanos preocupaos pola constante situación de destrucción del patrimoniu histórico-artísticu y tamién etnolóxicu asturianu por parte de les instituciones públiques, encargaes en teoría del so fomentu y protección, esto ye, conservación. La conservación de los inmuebles y tesoros monumentales asturianos nun ye tala yá que vien sufriendo una abultable destrucción porparte de los organismos institucionales públicos y ello enriba col aplausu y complicidá de cierta y mui escasa intelectualidá pagao, que calla cuando non tien les coraes d'aplaudir estos desmanes de los estamentos gobernantes que son dafechu contrarios a la sensibilidá del pueblu asturianu, defensor siempre del so pasáu históricu, artísticu y cultural.


Ente les prebes más visibles y amosables d'esta incontrolada y cafiante destrucción del patrimoniu asturianu tán les desapariciones o desanicios de les históriques puertes antigues y renacentistes del propiu Conventu uvieín de San Vicente y la puerta del Palaciu del Conde de Torenu, que desapaecieron del so llugar pa sustituíles por unes modernes puertes de garaxe hortera más propies d'un xalé de neo-ricu. Abondos ciudadanos entrúgense, incluso apelando a los cansinos y combayones medios de comunicación asturianos, cuálu ye'l verdaderu paraderu de los históricos portalones ovetenses, y demanden saber quién los tien y a qué fin van dedicase, si van vendese o yá tienen vendíes les puertes a dalgún qu'otru muséu norteamericanu o si aparecerán de xuru nel xardín de cualesquier avispáu conseguidor oficial. Les puertes sustrayíes del so orixinal allugamientu teníen un grandísimu valor amás de cumplir una función decorativa ya histórica esencial yá que yeren unes puertes históriques qu'agora mesmu tán, como tantes otres xoyes del patrimoniu artísticu asturianu, en paraderu desconocíu.


La desastrosa destrucción del Conventu de San Vicente y la construcción nel so solar d'un adefesiu con pretensiones posmodernistes a escasos dos metros de la xirola la Catedral d'Uviéu escandalizó incluso a los historiadores contemporáneos, cansaos yá de comprobar que la historia actual ye una retafila de despropósitos y d'atentaos destructivos contra tolos testimonios valiosos del pasáu asturianu, ente los que tán la destrucción de los mesmos cuartos del filósofu Feijóo, que morrió nel mesmu Conventu de San Vicente nel que residía.


Les agresiones al patrimoniu oventense y asturianu son abondes y una de les más chirriantes ye l'empeñu, como s'aprecia nuna de les semeyes, de caltener un panel publicitariu que tapa y deforma una de les xoyes arquitectóniques d'Uviéu, la incomparable cúpula art-decó del edificiu del Bancu Herreru, obra singular de 1911 del arquitectu asturianu Manuel del Busto.


jueves, 12 de marzo de 2009

L'alcalde d'Astorga llama mentirosa a la conseyera de cultura asturiana

L'alcalde d'Astúrica Augusta (hoi Astorga) Juan José Alonso Perandones llamó mentirosa a la conseyera asturiana de cultura por dicir que Xixón yera la "tiesta" de la ruta viaria romana de la Plata. La Vía de la Plata (que non Ruta), exe de comunicación que xuntaba Astúrica con Mérida ye agora un motivu de polémica. La causa, les declaraciones de la conseyera de Cultura, Comunicación y Turismu, Mercedes Álvarez, na ciudá de Lleón, onde afirmó el llunes que «Gijón-Xixón es el principio de la Vía de la Plata, uno de los grandes caminos históricos». El efecto, una airada protesta del alcalde de Astorga, Juan José Alonso Perandones, quien llama «mentirosa» a la consejera asturiana por «atribuirse el nombre de esta calzada bimilenaria e intentar llevar una promoción con su nombre», lo que para él «daña el desarrollo de este camino esencial».

Para el alcalde de Astorga, que asimismo preside la Asociación de Pueblos de la Vía de la Plata «Asturias no cuenta con un camino histórico denominado Vía de la Plata», motivo por el cual no admite las declaraciones de Mercedes Álvarez realizadas anteayer en León, en el contexto de un encuentro al que asistieron también los presidentes de Asturias, Cantabria y Castilla y León.
«Mérida y Astorga son las cabeceras de la Vía de la Plata», insiste Alonso Perandones, añadiendo que «las dos ciudades cuentan con el patrimonio romano más importante del oeste peninsular y entre ellas se hallan ciudades y pueblos con un patrimonio excepcional».
«Xixón -advierte también el alcalde de Astorga- no es cabecera de esta Vía de la Plata porque ni el patrimonio, ni la documentación histórica avalan tal mentira». Insiste en que la postura asturiana «dificulta el desarrollo turístico de nuestros pueblos, supone un desprestigio internacional y está ocasionando un derroche de medios económicos de carácter público, sin apenas beneficio». Sostiene Alonso Perandones que «la N-630 es una carretera de poco más de cien años y no se puede identificar la calzada con una carretera reciente». Dicho ésto recordó la ausencia de miliarios en Asturias (indicadores de caminos y de propaganda romana), para sostener su teoría. Una teoría que no atendió hasta ahora ninguno de los gobiernos de las comunidades que participan de la Ruta y que llevan décadas promocionándola, de Gijón a Sevilla, como una imagen de marca turística o para beneficiar los intereses publicitarios de una empresa de transportes.

viernes, 6 de marzo de 2009

Les dos Asturies



Les dos Asturies



Gumersindo Laverde y Ruiz




Natural de la provincia de Santander y naturalizáu na d’Uviéu, fíu d’aquella pola sangre y d’esta pola educación, el compositor del presente ensayu nunca supo separales nel so corazón, nin na so memoria, porque dende nenu deprendió a considerales como un tou homoxéneu, como una sola circunscripción xeográfica, asemeyada a les que formen Galicia o Cataluña, trazada pola mano de la Providencia p’asientu d’un gran Pueblu. Una mesma mar báñales, una mesma cordalera dixébrales de Castiella, la so topografía, agricultura, productos vexetales y minerales son idénticos, análogues les sos industries, análogos los sos traxes, análogos munchos de los sos usos y costumes: nun hai solución de continuidá ente elles, nin pola disposición del terrén, nin pola manera de ser de los sos pueblos: naide en pasando la barca d’Unquera cree entrar nun país distintu del qu’acaba de recorrer, como nos sucede cuando trespasamos los puertos de Reinosa y Payares. La historia nun pon menos de relieve que la xeografía el cercanu parentescu de les espresaes provincies. Fueren partes d’una sola Nación, como graves autores opinen o fueren dos naciones diferentes los Cántabros y los Ástures tresmontanos; partiera llendes ente unos y otros el Besaya, el Seya o la ría de Villaviciosa, que toes estes opiniones cuenten defensores, el fechu incuestionable ye que la so índole y costumes yeren iguales, qu’aliaos en paz y en guerra una mesma foi la so suerte resistiendo heroicamente y sucumbiendo al empar tres insistente y sangrienta llucha coles lexones romanes. Pasen siete sieglos, verifícase la invasión sarracena y cai l’imperiu godu. Dase comienzu a la restauración d’Hespaña ¿ónde? en Cuadonga, en La Llébana, nos confines de les actuales provincies asturianes. ¿Qué caudiellos dirixen aquel gloriosu movimientu? Pelayu, Alfonsu I, duques de Cantabria. ¿Qué xente s’agrupa alrodiu la so bandera y los llevanten sobre’l pavés de los sos escudos? Los habitantes de dambes márxenes del Deva, los ribereños del Pas y del Nalón. ¿Qué países componen entós el Reinu d’Asturies o polo menos el núcleu primitivu? Nin más nin menos que los que güei componen les dos mentaes provincies. Fundación de reis d’Asturies fueron les Colexates de Santiyana y Santander. Por eso y apesar de la dixebra del reinu de Pelayu ente los de Castiella y Lleón y a pesar del diversu réxime a qu’en tiempos posteriores continuó caúna de les sos partes sometida, conservaron éstes siempre’l nome d’Asturies, común a dambes, bien que diferenciándose con apellíos d’Uviéu y de Santiyana y aínda dalguna vez de Tresmiera. Véanse los mapes, histories, diccionarios y demás escritos que d’esto traten y nellos alcontrarémos el nome de Les Asturies aplicáu constantemente a tola rexón comprendida ente Galicia y Bizcaya, los Pirineos Cantábricos y la mar.

Al nomar con un solu nome, Les Asturies, el territoriu de les provincies d’Uviéu y Santander nun facemos otra cosa que renovar l’acepción tradicional, non dafecho olvidada entovía d’aquella palabra. Esti nome, Les Asturies, espresa perfectamente les sos afinidaes físiques y morales, la identidá del so orixe y la so comunidá de glories ya infortunios nos antiguos tiempos siendo la forma más adecuada del pensamientu de xuntura y harmonía a la que consagramos los nuestros débiles esfuerzos, arrremellando la vista na historia, na xeografía y na mutua conveniencia de dambes provincies, empobinaos pol mesmu principiu que, en superior esfera, sirve de base al providencial pensamientu de unión ibérica.

La xuntura ye la fuercia. Axúntense pues les nuestres dos provincies, como hermanes ximielgues qu’encerrando una alma mesma, un mesmu corazón, s’abracen con efusión tres llargos años d’ausencia pa vivir de nuevo so un mesmu techu y compartir los trabayos y prosperidaes. Esta xuntura que foi yá un fechu n’époques remotes pue y tien que volver a selo por más alta y perfecta manera, hoi que cada comarca lo mesmo que cada nación concentra les sos fuerces pa lluchar colos mil obstáculos qu’en toles direcciones alcuentra’l so progresu moral, intelectual y económicu.

Entiéndase entós que la xuntura a la qu’aspiramos nun ha ser tala qu’una de les provincies quede absorbida pola otra sinón que respetando’l ser actual de dambes, a semeyanza de la esistente ente les provincies vascongaes, les enllace mediante relaciones superiores en toles esferes de la vida. Asina pues queremos:

La xuntura del Principáu y de la Montaña d’Asturies no eclesiástico, elevándose a metropolitana una de les dos sedes episcopales. La xuntura lliteraria separtándose del distritu universitariu de Valladolid y agregándose al d’Uviéu y fundándose publicaciones de tolos xéneros qu’interesen al empar a dambes Asturies, ilustren les sos antigüedaes y promuevan la so cultura y bientar comunes. La xuntura de l’Alministración de Xusticia devolviendo-y al territoriu de l’Audiencia d’Uviéu los límites que tuvo dende 1804 hasta 1834. La xuntura militar faciendo a Santander y Uviéu independientes de Valladolid y Burgos y creándose una Capitanía xeneral. La xuntura agrícola, industrial y artística celebrándose Congresos, Esposiciones y Certámenes en que tomen parte xuntamente los asturianos de Santiyana y los d’Uviéu sosteníes poles diputaciones o por sociedaes compuestes d’amantes de la gloria y prosperidá de Les Asturies. La xuntura nel cultu a les glories y tradiciones de la nuestra comarca, llevantándose en Cuadonga un Panteón onde reposen los restos de los sos ilustres. La xuntura, en fin, en too y pa tolo honesto, guapo y útil, por mediu d’un ferrocarril que ponga en comunicación directa a Uviéu y Santander.

Asina entendemos la xuntura de Les Asturies, asina la deseyamos a fin de que aunando sos elementos de progresu trabayen solidariamente na obra de la so común civilización, a la vez que na de la civilización xeneral de la península, como parte principal que son de la nacionalidá ibérica.

Equí tenéis, queríos paisanos nuestros, el pensamientu que presidió esti llibrín, ésti ye’l fin al que lu diriximos: fin eleváu, pensamientu xenerosu, qu’alcontrará, nun lo duldamos, ecu simpáticu nos vuestros fidalgos corazones. Si lu acoyéis con benevolencia prometemos continuar perfeccionándolu, ayudaos del amor ensin límites que al suelu natal profesamos y de la collaboración de tantos buenos inxenios como hoi florecen en Les Asturies con temes d’interés pa Les Asturies, mostrándovos lo que fuistis, lo que sois agora y lo que tais llamaos a ser no futuro y contribuyan a conservar viva nes vuestres almes la llama sagrada del patriotismu y del amor al bien en toles sos formes y manifestaciones.


Justo Álvarez Amandi, Arias de Miranda, Eduardo Bustillo, Narciso Campillo, Emilio Carrizo del Riego, Nicolás Castor de Caunedo, Adolfo de la Fuente, Ángel Fernández de los Ríos, Juan García, Gumersindo Laverde y Ruiz, Montequín, José María de Pereda, Luis Pérez Mínguez, Cándido Salinas, David Sampil, Ceferino Suárez Bravo. Añu 1865

miércoles, 4 de marzo de 2009

Gumersindo Laverde, padre de la Nación Asturiana


Gumersindo Laverde,
padre de la Nación Asturiana



Gumersindo Laverde y Ruiz de Lamadrid ye ún de los intelectuales y lliteratos más señeros del sieglu XIX, representante y entamador del nacionalismu pan-asturianu, un asturianismu cultural y politicu que defiende la idea y el deséu del reaxuntamientu de Les Asturies.

Nació’l 5 d’abril de 1835 nel pueblu d’Estrada (Asturias de Santiyana) nel bierzu d’una familia rural de clase media. Fíu del abogáu Toribio Laverde, natural de San Vicente de la Barquera y d’Asunción Ruiz de Lamadrid, natural de Labarces. Estudió nes Universidaes d’Uviéu, Madrid, Valladolid y Salamanca, doctorándose llueu en Derechu y en Filosofía y Lletres. Yá de mozu, en 1849, entamó escribir poesía y teatru. La so primer poesía publícase en 1852 na revista madrileña “La España literaria” y titúlase “La noche y la soledad”, en versos sáficos. En 1860 marcha pa Madrid con un modestu trabayu na Secretaría de la Xunta de Beneficencia. En 1862 oposita a varies cátedres de retórica y poética obteniendo una nel Institutu de Lugo, siendo director del mesmu trés años y onde casó con Josefina Gayoso, natural d’Outeiro de Rei. De los cuatro fíos suyos sobreviven dos: Pura y Jesús Laverde. Publica en 1868 un importante llibru, los Ensayos críticos sobre Filosofía, Lliteratura e Instrucción Pública, el restu de los sos abondos ensayos y poemes remanez esperdigáu nuna llarga llista de periódicos y revistes. Académicu correspondiente de la Real Academia Hespañola y de la Historia. En 1873 concursa a les cátedres de Lliteratura llatina de les Universidaes de Valladolid y Santiago, aprobando les dos y optando pola primera, qu’en 1873 permuta pola de Lliteratura xeneral y hespañola, siendo llueu Decanu de Filosofía y Lletres. En 1874 formó parte del tribunal que-y concede’l Premiu de Llicenciatura a Marcelino Menéndez Pelayo, entamando dende entós una fonda y granible amistá y collaboración científica y lliteraria. En 1876 marcha pa la mesma cátedra pero en Santiago, mui aquexáu por una enfermedá que-y producía grandes dolores y pinchazos per tol cuerpu, pa lo que’l clima norteñu-y favorecía, ciudá na que va morrer un 12 d’ochobre de 1890, a la edá de 55 años de fecunda vida lliteraria. En morriendo, la so vilda envió’l so archivu a Menéndez Pelayu cola idea de qu’editara toles sos obres, cosa que nun se pudo facer pola muerte del eruditu santanderín. En 1952 José María de Cossío publicó les poesíes de Laverde con un gran prólogu. La tierra qu’él señardaba, que guio los sos primeros pasos yera tierra montañesa, la so Estrada natal, nes Asturies de Santiyana y les Asturies d’Uviéu. Dambes Asturies convivieron siempre nel so afectu y a les dos se refier siempre en tolos sos proyectos, pues xuntes nel so corazón considerábales xeográficamente y asina quería veles na so alministración pública y cultura.

La llista de periódicos y revistes nes que publicó los sos bayurosos ensayos y poemes y nos que se dio a conocer como elegante prosista y como poeta del romanticismu patéticu y amorosu ye mui llarga. Ente les publicaciones asturianes nes que collaboró tán periódicos y revistes como Álbum de la Juventud, El Faro Asturiano, La Revista Universal, La Revista literaria de Asturias, El Trabajo, Revista de Asturias, El Centinela de Asturias, El Nalón, El Oriente de Asturias, La Abeja Montañesa, La Tertulia, Revista Cántabro-Asturiana o La Ilustración Gallega y Asturiana donde publicó los ensayos: El dialecto asturiano, La mitología popular asturiana, Ideas políticas de Jovellanos y Apuntes lexicográficso sobre una rama del dialecto asturiano, onde esboza un Diccionariu. Dexó amás abondos artículos y versos inéditos.

L’asturianismu de Laverde refléxase dende los primeros escritos en periódicos y revistes pero tamién nes sos cartes. Una de les xeres suyes más apreciables ye la so obra epistolaria. Los centenares de cartes escrites a los sos grandes amigos Marcelino Menéndez Pelayo, Juan Valera, Ramón Huerta Posada o José María de Pereda a los que siempre aconseyaba, son exemplu de prosa elegantísima, d’estilu llimpiu y distinguíu, sellu inconfundible d’un poeta con espíritu y sentimientu, con una fondura de l’amistá ufiertada, sensible ante’l dolor y ante tou proyectu qu’afectara a la cultura o al progresu material y espiritual de la tierra, de La Montaña. El so amor a la tierruca ye total, nada que a la so tierra pueda interesar pasa pa él inalvertío. La so defensa apasionada del ferrocarril de la costa cantábrica, la so ansiedá por conocer tolos movimientos lliterarios, la so collaboración y estímulu desinteresáu con Menéndez Pelayo o con Pereda en tolos sos proyectos, fálanos d’una mente activa y creadora como la de Gumersindo Laverde. A Pereda cuénta-y sucedíos novelescos y describe-y tipos y costumes populares que cree útiles pa les sos noveles y a Menéndez Pelayo anímalu a crear la Biblioteca de Traductores ayudándolu en too. El fallecimientu de Laverde afectó abondo a Menéndez Pelayo que lu reconoció como’l so maestru yá que munchos de los sos trabayos nun se tendríen fecho ensin l’estímulu de Laverde. Laverde crea y propón amás un nuevu tipu de versu y de métrica poética: lo que los sos amigos nomarán llueu el versu laverdaicu, de nueve sílabes con una acentuación específica. Asturies ye pa Laverde los paisaxes, les lleendes, la mitoloxía, la historia y la patria de los llugares d’almiración memorable.

En 1865 publica Las dos Asturias, almanaque para utilidad y recreo de las provincias de Oviedo y Santander, compuesto por un montañés asturiano, qu’él mesmu definió como llibru afalagador pal patriotismu asturianu. Foi precisamente ésta una de les actividaes más ilusionantes que llevó a cabo Laverde en tola so vida, la so defensa apasionada y con puxu de la xuntura de les Asturies d’Uviéu y de Santiyana: no cultural y no político, no eclesiástico y universitariu creando un solu arzobispáu y distritu; na almisnitración de Xusticia con una sola Audiencia territorial; no militar con una sola capitanía xeneral, la rexuntura agrícola, industrial y artística, celebrando congresos, exposiciones y certámenes; el cultu a les glories y tradiciones patries pidiendo la creación en Cuadonga d’un Panteón d’Asturianos Ilustres de los dos territorios históricos, la creación d’una Academia Asturiana del Bable o Asturianu que ficiera un diccionariu completu de los trés dialectos (occidental, central y oriental); la xuntura, en fin, en too y pa tolo honesto, lo guapo y útil, proponiendo la creación d’infraestructures pa fomentar un comerciu ente Les dos Asturies. Asina entendía Laverde la unión de Les dos Asturies: “Trabayar solidariamente na obra de la so común civilización, a la vez que na de la civilización xeneral de la península, como parte principal que són de la nacionalidá ibérica”.. La primer fueya del so Almanaque de Les dos Asturies entámala con una frase histórica d’Alfonso de Carbayo: “Divide Plinio los Asturianos n’augustanos y tresmontanos. Los augustanos vivíen d’estotra parte de los Montes d’Europa y los tresmontanos hacia’l mar septentrional, los cuales hasta hoi conserven el nome d’Asturianos, dividíos en dos provincies, llamaes la una de Santiyana y la otra d’Uviéu.”. En tolos llugares Gumersindo Laverde díxose asturianu, asturianu de Les Asturies y la so obra almirable ye testimoniu imperecederu de la so asturianidá exemplar.











AL LLEVANTAMIENTU D’ASTURIES
CONTRA NAPOLEÓN

Foi la revolución, foi l’anarquía,
sangre la Galia foi, xemíu y llantu,
y ente tantu deliriu y horror tantu
alzó Napoleón la so espada impía.

Nel so infernal corazón fervía
tol furor d’un sieglu: nada santu
sobre la tierra vio; y abondu espantu
nes naciones el so güeyar ponía.

Hespaña taba de pies con frente erguida,
acolumbróla, naguóla, temióla,
y arreyala quiso n’amistá mentida.

Pero’l gritu sonó del dos de mayu;
óyelu Asturies, el so pendón tremola:
¡Guerra! na so tumba repitió Pelayu.





A L’AMISTÁ

Tu que, abrasada en xenerosu celu,
tienra amistá, de les angoxes míes
lo recio amenorgar solíes
con duce llabiu qu’escuchaba’l cielu:

¿aónde fuína dirixisti el vuelu
que a soles,¡ai!, con fieres agoníes
me dexes batallar nueches y díes,
sorda al mio clamorosu desconsuelu?

¿Yá nes tos coraes compasión nun esiste?
¿Diesti al olvidu el falucar suave?
¿O de la tierra pa siempre afuxisti?

¡Del dolor nes garres m’abandones!
¡Y dempués ven, cuando esta nueche acabe,
sobre la mio tumba a suspender corones!










EL DESCONSUELU


Di, probe corazón. ¿por qué padeces?
di, probe corazón, ¿por qué sospires?
arrodiáu de solombres esfalleces,
en desaliendu abandonáu expires.

Atrayíu por mui débil güeyada
de virxe celestial, guapa y pura,
alzástite ansiosu a la rexón dorada
onde amor irradia anxélica ventura.

El porvenir coronóse d’estrelles,
desplegándose vagu en llonxanía;
el desengañu dexóte, y les sos güelgues
cubrió con flores la esperanza.

De la infancia el candor tornó al so senu,
afalagáronte máxiques visiones,
el mundu alrodiu sonrió serenu,
fervió l’espaciu en regalaos sones.

¡Ai!¿quién enxamás sobre la tierra impura
sintió con tan sublime sentimientu?
¡Ilusión de virtú y de ternura
desvanecida como solombra al vientu!

L’ánxel que’l to vuelu sostenía
rechazóte y en soledá cayisti.
¿Quién vendrá a consolate na agonía?
¿Quién a Dios va abrite, corazón triste?

¡Ai!, probe corazón, sigue arrastrando
del to dolor al porvenir sombríu
hasta fundite nel so piélagu insondáu
¡pa ti nun hai amor, corazón míu!

Vocabulariu asturianu na lliteratura de José María de Pereda



Vocabulariu asturianu na lliteratura de José María de Pereda



Xaviel Vilareyo y Villamil





José María de Pereda y Sánchez Porrúa nació en Polanco (Asturias de Santiyana) el 6 de febreru de 1833. So padre yera Juan Francisco de Pereda, natural de Polanco y so madre Bárbara Josefa Sánchez Porrúa, nacida en Comillas. La familia vivía de l’agricultura y la ganadería nel pueblu de Polanco, allugáu nel valle del ríu Besaya, onde José María cursó los estudios primarios. En 1843 vanse vivir pa Santander pa que los fíos puedan estudiar el Bachilleratu.. Na seronda de 1852 José María de Pereda marcha pa Madrid cola idea de cursar los estudios preparatorios pa ingresar na Academia d’Artillería de Segovia, pero él paez más interesáu poles tertulies nos cafés, los bailles y los teatros. En 1854 escribió una comedia que quedó inédita titulada La fortuna en un sombrero y tornó pa Santander en 1855 añu nel que fallez so madre. En saliendo nesta ciudá un nuevu periódicu, La Abeja Montañesa decidió entamar una nueva carrera periodística escribiendo artículos sobre teatru y costumismu firmándolos col nomatu Paredes. En 1864 apaez la so primer obra importante, Escenas montañesas, que lu convierte nuna celebridá local. En Madrid collabora con otros escritores nun llibru colectivu: Escenas de la vida, colección de cuentos y cuadros de costrumbres. El so segundu llibru, Tipos y paisajes, afita la so idea de facer una lliteratura mui centrada na tierra propia y nos personaxes y costumes de los valles santiyaneses. Prueba a escribir llueu pieces de teatru con poca suerte llogrando publicales en 1869 nun llibru tituláu Ensayos dramáticos. En 1871 entama la so carrera política nel Partíu Carlista presentándose pol distritu de Cabuérniga saliendo diputáu por escasu marxe. Ello permitió-y dase a conocer en Madrid y enanchar el so círculu d’amistaes siendo miembru de la Real Academia Española dende 1872. La so espereiencia política inspirólu pa escribir una novela curtia, Los hombres de pro, inclusa nel llibru Bocetos al temple (1876). Entós dexa la política pa centrase na lliteratura estensa, nel realismu, desando a un llau el rellatu curtiu de costumes. Toles sos noveles van tar ambientaes nes tierres de La Montaña, salvo Pedro Sánchez y presenten como tema central la emponderación ya idealización de les costumes populares frente a les modes y maneres urbanes. En Sotileza (1885) retrata la forma de vida de los pescadores y en Peñas arriba, describe a los habitantes de los valles del interior montesín. Escribiendo esti llibru, en 1893 ye cuando se produz el suicidiu del so fíu Juan Manuel, fechu que lu afectó abondo física y mentalmente hasta’l puntu de que cuasi dexó d’escribir. Sólo va publicar dende entós una novela curtia, Pachín Gonzalez, basada nun fechu real, l’españíu en 1893 del barcu Cabo Machichaco atracáu nel cai del puertu santanderín con un cargamentu de dinamita. La so fía casó en 1903, fechu que lu animó un poco pero al añu siguiente quedó hemipléxicu morriendo’l primeru de marzu de 1906 na ciudá de Santander.

Tola obra lliteraria de José María de Pereda, cuasimente, supón un cantu y una emponderación de la cultura popular de les tierres d’Asturias de Santiyana, una allabancia de les formes de vida mesmo nes zones de costa como nes del interior de La Montaña. Nesta emponderancia de la cultura popular inclúyese un deseyu de resaltar la fala tradicional de les clases populares tanto de la ciudá de Santander como la de los pueblos interiores, fala cola que’l propiu José María de Pereda s’identifica dafechu debío a los sos oríxenes sociales y familiares nel so pueblu de Polanco. Él crióse nel pueblu y ye de mozu cuando marcha vivir pa la ciudá de Santander cola so familia y esti choque cultural ente’l mundu popular y la cultura burguesa castellanizante ye lo que lu fai tomar partíu pola cultura y la fala popular, reflexando too ello nes sos noveles. Nesti sentíu atopamos una clara oposición a la trayectoria d’otru escritor contemporaneu suyu, Leopoldo Alas, que nacíu y criáu yá n’ambientes urbanos y burgueses nun va amosar mayor interés pola cultura y la fala popular, interesándose más bien polos asuntos y problemes del mundu burgués y ciudadanu, quedando lo rural y lo popular nun clarísimu segundu planu alloñáu y difusu que nun espierta nel autor uvieín mayor interés lliterariu que nun pase de lo anecdótico. En cambiu, pa José María de Pereda, lo popular, la cultura y formes de vida del pueblu y dientro d’ello, la llingua popular tórnase nun elementu central, clave y reivindicativu de tol so facer lliterariu ya inclusu nun factor básicu de la so motivación ya inspiración artística. La so militancia nel Partíu Carlista xunto col so hermanu Manuel Bernabé de Pereda prueba’l so interés por afitar los valores del mundu rural, campesín tradicional y pola contra, el so desinterés polos valores d’una cultura burguesa, ciudadana, capitalista o madrileña que considera importaos del estranxeru y polo tanto, non merecedores de tenese en cuenta como valores propios y definitorios de lo autóctono, de la esencia propia de la Patria chica, menaciada por una cultura internacionalista y capitalina incapaz de ver el mundu tradicional con otros güeyos que nun fueren los del despreciu o los de la chancia. Equí atopamos un claru paralelismu con otru autor lliterariu asturianu Xuan María Acebal, que fai del so llabor un apueste claru polos valores del mundu tradicional y popular. Nesti sentíu apúntase la polémica ente costumistes y naturalistes, los primeros defendíen los valores autóctoneos del pueblu, mentantu que pa los segundos, influyíos poles modes de la lliteratura francesa, la verdadera lliteratura yera la que trataba de los problemes y vicisitúes qu’afectaben a les clases burgueses. Nel fondu atopámonos con un nuevu clasismu, nesti casu lliterariu: una lliteratura alta que fala sólo de les clases dominantes y del mundu de la ciudá y una lliteratura baxa, menospreciada de “rexonalista” o “costumista” que fala de les clases populares ya inclusu s’espresa con elementos de la llingua popular, reivindicándola, pa da-y con ello un mayor realismu y credibilidá social. El gustu y preferencia de la crítica pola lliteratura burguesa que fala de la ciudá castellanizada y el despreciu pola lliteratura más popular que fala del mundu rural, de los marineros y de les formes de vida y del llinguaxe popular mesmo de la ciudá como del campu va ser la tónica xeneral. Los autores que s’orienten pel primer tipu de realismu van ser los encumaos (Galdós, Clarín) mentantu que los que se decanten pol realismu de les clases populares non madrileñes van ser denostaos, casu de José María de Pereda. Sin embargo, nel casu del escritor de Polanco, l’éxitu va llega-y precisamente per parte d’aquel mundu qu’él mesmu va reflexar, el so éxitu va ser sobremanera un trunfu popular llegando a ser en vida unu de los autores lliterarios más queríos y almiraos pol so pueblu, por esi pueblu que se veía reflexáu nes sos noveles, na so cultura, na so llingua. Él mesmu afirma que reconstruír un pueblu sepultáu de la nueche a la mañana, durante’l so patriarcal reposu, baxo la balumba d’otres idees y d’otres costumes arrastraes pol torrente d’una nueva y estraña civilización, refiriéndose a la cultura urbana burguesa y castellanizante. Nel prólogu de la so novela Sotileza él mesmu critica a esa crítica capitalina por nun aceptar otros temes que nun seyan los propiamente madrileños. Adelántase asina a la propia crítica madrileñista que conoz perbién y a la que nun-y va prestar la so novela porque según él ye cosa resuelta yá, a lo que paez, que na novela que de seria presuma, nun han d’almitise otros horizontes qu’aquellos a que tean avezaos los güeyos de la bona sociedá; si nin han a aceptase como asuntos d’importancia otros que los que xiren y se desarrollen nos grandes centros urbanizaos a la moderna. Por ello l’autor apela non a la crítica erudita sinón al propiu pueblu al que concede la necesaria competencia pa declarar con aciertu si ye o non la so llingua la que nes sos páxines se fala, les sos costumes, lleis, vicios y virtúes, almes y cuerpos los que con realismu nes sos noveles se manifiesten, yá que ye’l pueblu de Santander y de Santiyana, y non los críticos madrileños, el que les conoz vives. José María de Pereda foi y ye tou un símbolu pa la ciudá de Santander y pa tola provincia que se creó un añu depués d’él nacer nel territoriu de la vieya Asturias de Santiyana y nos dominios de Laredo: la provincia santanderina. Pereda yera asina tou un símbolu de la defensa de los valores culturales ancestrales del pueblu, de la tierruca, un autor que de nacer notru llugar onde hubiere otru tipu d’ambiciones politiques o de tener militao notros partíos, de xuru sedría yá entós consideráu y encumáu como un iconu de la reivindicación patria y de la renacencia cultural de la tierra. Les visiones centralistes del panorama madrileñu y castellanista ficieron de José María de Pereda lo que ye güei, un autor ídolu sí, pero nel so reducíu terruñu, un autor rebaxáu, por nun dicir despreciáu, al méritu de ser una eminencia local, con glories reducíes al ámbitu de la so patria, de la nuesa pequena y gran patria.

El vocabulariu asturianu qu’utiliza José María de Pereda nes sos noveles y obres lliteraries amuesa una gran conocencia de la llingua y un correctísimu emplegu de los sos significaos con una intencionalidá clara de dar vitalidá, rellumu y visibilidá lliteraria a la llingua propia de la tierruca. El so apueste claru por un realismu dafechu, a diferencia d’otros autores tamién realistes, llevaba empareyao nel nuestru autor l’usu axeitáu y llitarariu de la fala popular de la tierra, nun intentu de facer resaltar los valores y caracteres propios d’una tierra y d’una xente que Pereda conoz perbién. L’elementu más característicu de la fala montañesa o dialectu oriental del asturianu ye l’aspiración de la efe llatina, indicada cola grafía [f.], tamién ye típicu d’esti dialectu del asturianu l’emplegu de la [a] enantes de dellos verbos con matiz enfáticu (abaxar, afuyir, agoler, arresponder, allegar...) y tamién la guturalización fonética de la pronunciación antigua de la xe (xabalín, xareta, xargueta, xemes...) y nalgunos casos de la ye (amejao, barajón, escaju, estorneja...) por un probable influxu del castiellanu.

José María Pereda ye unu de los máximos representantes del realismu lliterariu, que reivindica un realismu popular opuestu a les modes, patrones y modelos dominantes del naturalismu francés y burgués. Tanto Galdós como Leopoldo Alas, representantes d’un lliberalismu progersista y por ello opuestos ideolóxicamente al tradicionalismu de Pereda, encumaron lliterariamente’l llabor novelescu de Pereda nes sos critiques y escritos, dientro d’un ambiente de tolerancia política y lliteraria que reinaba nestos años finiseculares. Tamién Unamuno emponderó la obra lliteraria perediana. Pola contra, Azorín, Pío Baroja, Valle-Inclán y Rubén Darío fueron mui críticos cola obra de Pereda que non sólo rechazaben la so supuesta falta de modernidá sinón sobremanera despreciaben la emponderancia perediana de los elementos culturales y llingüísticos montañeses autóctonos. Sociolóxicamente Pereda decántase col pasu del tiempu hacia un patriotismu centráu na tierra y nos valores tradicionales y tamién hacia un progresivu refugu del centralismu madrileñu y de lo castiellano, alloñándose asina de los escritores hespañolistes de la xeneración del 98 y participando xunto con otros intelectuales, lliteratos y amigos suyos como Gumersindo Laverde Ruiz o Marcelino Menéndez Pelayo en proyectos lliterarios y políticos colectivos como fueron la revista La Tertulia, bautizada como muérganu lliterariu de Les dos Asturies, y nel proyectu de Laverde de 1865 del Almanaque de Las dos Asturias, proyectos ambiciosos que pretendíen la xuntura cultural y política de les nueves provincies d’Uviéu y de Santander y per otru llau pretendíen la separtación de Castiella y de lo castiellano. Pa dalgunos autores, el so conceptu de patria chica ye sensorial y esteticista puesto que les facciones plástiques de la patria chica tienen que ser forzosamente guapes, nun conceptu de patriotismu sensorial ya introvertíu, nel neo-romanticismu del paisaxe y de la naturaleza, nuna querencia señardosa ya idílica por un mundu preburgués qu’empondera les costumes y la llingua propia de la tierra.




Abax.ar: abaxar, dir d’un sitiu eleváu a otru más baxu.
Abarrotes: fardos de pocu bultu colos que s’abarroten les bodegues d’un barcu.
Abertal: abiertu, ensin zarru, campu que nun tien muries o zarros.
Aborrecer: sentir reparu o desgana, cansar, fadiar, fartar.
Ábregu: vientu del sur.
Acaldar: iguar, poner en bones condiciones, acomodar, tumbar, dexar tendíu.
Adra: por adra, por turnu.
Af.ondan: tercera persona plural presente indicativu verbu afondar.
Af.uegando: afuegándose nel agua o con falta d’aire.
Af.uega: tercer persona singular verbu afogar.
Af.uegos: plural d’afuegu, acción y efectu afogar o afogase.
Af.ueguen: suxuntivu plural del verbu afogar.
Af.umar: echar fumu.
Af.uyi: afuxe, presente singular del verbu afuxir.
Af.uyir: afuxir, marchar, escapar.
Agalla: muérganu respiratoriu de los pexes.
Agoler: goler.
Agüelen: presente indicativu plural del verbu agoler.
Aína: alverbiu de mou, deprisa, pronto, axina, rápido.
Alampar: allampar, tener munchu deséu o gana de daqué, querer llamber.
Alendar: tomar y echar aire pela nariz o boca.
Alepín: tela de seda y llana.
Alicuando: alcuando, dacuando.
Alcontráu: participiu masculín del verbu alcontrar.
Alcontremus: alcontremos, pasáu plural del verbu alcontrar.
Alendá: alendada, respiración, inspiración.
Aligote: faligote, pexe asemeyáu al besugu.
Allegar: llegar.
Alvertíu: participiu masculín del verbu alvertir.
Alvertir: ser consciente, facer tener conocencia, dicir a dalguién que faiag o dexe de facer daqué.
Amañanza: amañu, amañada, acción d’arreglar, poner en bones condiciones, preparar.
Amayuela: amasuela, moluscu marín.
Amejao: asemeyao.
Amura: parte del costáu d’un barcu onde estrecha pa formar la proa.
Anguilu: congriu nuevu.
Anséu: ansiedá, cansanciu.
Aónde: alverbiu de llugar.
Aonde: relativu, nel que, al que.
Apañar: pañar, coyer coles manes.
Ariegu: aráu d’orixe romanu, deriváu de llabiegu.
Arlote: suciu, farraperu.
Armón: travesañu qu’axunta los dos piértigos del carru.
Arresponder: responder.
Aterecer: pasar munchu fríu, respigase y perder el color pol fríu.
Aterecíu: enfriáu, pálidu, y descoloríu pol escesu de fríu, ateríu.
Atracarvos: imperativu plurar reflexivu del verbu atracar.
Atropar: poner nun mesmu sitiu, grupu o montón, recoyer, axuntar.
Avante: p’hacia alantre.
Ax.unto: xunto, al llau de.
Azumbre: midida de capacidá qu’equival aproximadamente a dos llitros.
Badía: cachu de mar qu’entra na costa y que sirve d’abellugu pa los barcos.
Bagazu: restos que queden depués de mayar frutes como la mazana, uva, caña..., magayu.
Bagra: bágara, tabla que refuerza les cuadernes d’una embarcación a tolo llargo d’ella.
Balandrán: prenda que se pon enriba la ropa pa nun emporcase, prenda de los cures.
Baldragas: folgazán y xostrón.
Banda: en banda, que cuelga en tires.
Bandazu: movimientu bruscu contra un llau.
Bañiza: mañiza, conxuntu de gavielles vexetales ataes coles que se fabriquen muebles.
Barajón: barayón, utensiliu fechu con tables de madera o bilortos entetexíos que se pon nos pies, suxetu al calzáu, p’andar ensin fundise enriba la nieve.
Barbu: pexe Gaidropsarus con trés barbes en focicu.
Bardal: sitiu con escayos, artos y otres plantes, bardial.
Basa: tierra escuro y blandio que se forma nes ríes o llagos.
Basna: especie de carromatu ensin ruedes l’arrastrar coses.
Batayola: batiola, ellace en proa y popa onde se suxenten los cabos d’un barcu.
Bayeta: tela de llana basto.
Birlar: xugar al birle o variedá oriental asturiana de los bolos.
Bisunta: ferramienta p’arrincar percebes, bisonta.
Bolina: dir en bolina, navegar dando la vela en contra l’aire.
Borceguí: calzáu altu penriba del todiyu que s’ata per delantre.
Borda: borde superior del llateral d’una embarcación.
Borona: pan de maíz.
Bote: xuegu de caniques o boles que se meten nun furacu nel suelu.
Bozu: bozal.
Branque: de branque, avanzando contra l’aire un barcu.
Braña: terrenu, mayada o prau de pastiar
Bribia: briba, el vivir la vida llibre ensin atadures.
Cá: casa
Cable: medida de llargor equivalente a ciento vente brazes.
Cabra: mancha que sal nes piernes.
Cabrete: entesuelu.
Cabriu: pieza allargada, de madera que va del cumal al sobremuriu del teyáu que ye onde apoyen les teyes, la escoba.
Cacea: a la cacea, usando como apareyu de pesca una llinia con un anzuelu en cabu que se remolca ensin dexar que pare de pescar.
Cachón: moluscu adultu.
Cachucha: gorra o boina.
Cacimba: cachumba, pipa de fumar.
Calada: actu de calar o metese nel agua o líquidu.
Calafate: persona que tien l’oficiu de calafatiar o zarrar les xuntures de les barques.
Calar: afondar o afondase dientro del agua o d’un líquidu, tener fondura un mar o ríu.
Caleru: fornu onde se calienta la piedra pa facer cal.
Calu: fondura del agua.
Camándulas: asturia de facer o dicir coses pa engañar.
Camaráu: construcción que se fai p’almacenar y dar agua a un molín, a un mazu.
Cambada: conxuntu de cortes curvos que se dexen en segando col dalle o gadaña.
Cámbaros: crustáceos marinos de cuerpu achapláu.
Cambera: camín de carros, carreru abiertu ente la mies, camín llisu, campera.
Campizu: terrén dedicao a pastu.
Candonga: veleta de les chimenees, xaréu, folixa, garabanduya, farra, xarana
Cané: xuegu de la baraxa.
Cantasti: segunda persona del singular del pasáu del verbu cantar.
Capear: disponer los apareyos del barcu pa que nun avance nin retroceda.
Carel: borde superior d’un barcu o bote, borde o cantu de cualesquier cosa.
Carena: dar carena, pegar.
Cargar: recoyer una vela tirando de la cuerda al usu.
Carlinga: pieza fuerte de madera afitada na quilla onde encaxa’l palu d’un barcu.
Carnada: cebu pa pescar.
Carpanchu: cestu grande de boca redonda y fondu cuadráu.
Carrascales: plural de carrascal, terrenu pobláu de carrascos.
Carrex.os: pasiellos interiores y estrechos.
Casuca: diminutivu afectivu de casa.
Catar: mirar.
Cax.igu: caxigu, carbayu nuevu y pequenu.
Cayex.u: camín estrechu, ente sebes o muries.
Cazar: tirar d’un cabu o cuerda escontra unu.
Ceba: comida o herba que se da a los animales y se guarda pal hibiernu.
Célebre: simpáticu, que tien gracia.
Celemín: midida de capacidá qu’equival a catorce quilos aproximadamente.
Cellisca: griesca, engarrada, follisca.
Cerner: esperdigar, esparcer, peñerar.
Ceroja: ciruya, frutu comestible que da la ciruyal.
Cerojal: árbol que da la ceroja o ciruya.
Chafandín: presumíu.
Chalana: bote col fondu planu que val pa tresportar persones o coses del cai a un barcu ancláu, d’un llau a otru d’un ríu.
Chanfaina: comida fecho coles asadures d’animales.
Chaparrete: de poca altura, chaparretu, chaparru.
Chaplar: bañase, moyase o metese nel agua.
Charru: de munchos collores, esaxerao, chocante, paxareru.
Chicote: parte cabera d’una cuerda o cable.
Choquezuela: rótula, güesu de la pierna.
Chova: páxaru prietu, llocura o chifladura.
Chumacera: forquetu nel borde d’una embarcación que sirve p’apoyar el remu al remar.
Chumbao: pesu de chombu que se pon nos apareyos de pesca, chombu.
Ciar: remar p’atrás.
Cinglar: cingar, facer andar un bote moviendo namás un remu que ta puestu en popa.
Cintos: correes p’atar prendes.
Cocinu: cocín, duerna o cuezu onde s’echa de comer a los gochos.
Cofa: plataforma que ta asitiada nun palu d’un barcu, que val pa maniobrar coles veles, pa vixilar.
Cogecha: coyecha, coyeta.
Cole: cale, tirase al agua de tiesta.
Coliebra: culiebra.
Colondra: zapicu o gaxapu de madera o cueru pa guardar la piedra d’afilar.
Coloñu: carga pequena que pue llevar una persona, fexe.
Columbrar: ver lo que ta lloñe.
Congrio: esclamación de sorpresa, congriu.
Convién: Tercera persona singular presente indicativu verbu convenir.
Coquetazu: golpe que se da na tiesta col puñu, casquetazu.
Corax.ina: rabia o enfadu.
Corralada: espaciu o patiu delanteru de les cases.
Correndera: acción y efectu de correr, andar de folixa.
Correntón: correndón, amigu de la correndera, de la folixa, caleyeru.
Corte: cuadra onde se guarden los animales.
Costera: temporada de pesca d’un determináu pexe.
Coteru: llomba pequena, elevación del terrenu pequena, allargada y de poca altura.
Cuarterón: parte de cuatro nes que se divide una puerta o ventana, ventanu na puerta.
Cuasi: alverbiu, aproximadamente.
Cubiciosu: cobiciosu, que tien munches ganes d’algamar riqueza o poder.
Curiosu: amañosu, guapu, llimpiu, ordenáu, bonu, bien fechu, grande.
Currutacu: rapacín enanu o pequenu, de pocos años, en sentíu despectivu ruin.
Cubil: corte onde se guarden los gochos.
Dalle: gadaña.
Daqué: axetivu, alverbiu o sustantivu, dalgún, dalguna cosa, daqué cosa.
Dársena: zona protexida d’un puertu onde atraquen los barcos.
Desapartar: quitar d’un sitiu, separtar, apartar.
Dende: presposición de llugar o tiempu.
Desdar: mover una pieza que tranca, que zarra p’abrir, p’apagar daqué.
Desenmayar: sacar el pescáu de les mayes o redes.
Desguarnir: facer que daqué dexe de tar guarnío o completu, estrozar.
Deslavado: castellanización d’esllaváu, enllamuergáu, encharcáu, moyáu.
Diañu: ser malignu.
Diendo: xerundiu del verbu dir.
Dimpués: dempués, nun tiempu posterior.
Dir: movese en dirección a un sitiu, marchar.
Dixisti: segunda persona del singular del pretéritu indefiníu del verbu dicir.
Diz: tercer persona singular presente indicativu verbu dicir.
Dolióme: fízome dolor.
Driza: cuerda p’arriar o pa isar les veles d’un barcu.
Durdu: pexe marín de boca pequena y llabios gordos.
Echediza: frase que se diz con segundu sentíu o significáu.
Empayar: meter la paya o guardala nel payar.
Empingorotada: afatada, mui arreglada o adornada, con colgadaiellos, presumida.
Emponderancia: acción y efectu d’emponderar.
Emponderar: facer valorar les bones cualidaes d’una cosa o persona.
Emprestar: dar daqué cola condición de devolvelo bien de baldre o a cambiu d’un preciu.
Empriestas: segunda persona del singular del presente indicativu del verbu emprestar.
Enantes: nun tiempu anterior.
Encambar: poner les cambes a una rueda, dar forma narquiada a daqué.
Encarnar: poner carne o cebu nos anzuelos.
Endenantes: nun tiempu anterior, enantes.
Endimpués: dempués.
Encogolláu: en forma de cogollu, crecíu, espoxigáu, amontonáu n’altura.
Endenantes: enantes, nun tiempu anterior.
Engarra: pelea, griesca, baraya, engarrada, engarradiella.
Engurruñar: formar engurries, encoyer, menguar, acobardar.
Enritar: irritar.
Entendístelo: comprendístelo.
Entoavía: entovía, entá, inda, tovía.
Entornar: cayer pa un llau, inclinar, da-y la vuelta a dalgo, dexar que caiga’l conteníu d’algo.
Envíotela: mándotela.
Enx.amás: enxamás, en nengún momentu ou ocasión.
Enx.ugar: enxugar, secar.
Enzunchar: poner los zunchos o argolles pa suxetar o ceñir daqué.
Esborregase: cayese esgolándose, estrozase.
Escabel: tayuelu, escañil.
Escaju: escayu, planta o arbustu que tien en tueru, nes fueyes o nes flores partes aguzaes que pinchen y manquen.
Escampa: acción y efectu d’escampar, marchar les nubes o la tormenta.
Escarpín: tela gordo de llana qu’abriga’l pie y pierna.
Escobén: furacu del barcu per onde pasa la cadena del ancla.
Escota: cuerda pa tensar les veles.
Esguilar: subir pelos árboles o per superficie vertical como los esguiles o con cuerdes.
Eslora: llargor d’un barcu.
Espatarrar: tirar a dalguién o cayer coles pates abiertes, romper.
Espelurciaos: col pelo revuelto y enguedeyao.
Espolique: criáu que va a pie acompañando a otru que va a caballu.
Esquinal: recantu, ángulu o borde de los edificios formáu tradicionalmente de piedra trabayao.
Esquila: esguila, crustáceu Palaemon serratus.
Esquilu: esquil, esguil, mamíferu royedor.
Estacha: cuerda p’amarrar un barcu a otru o a un cai.
Estorneja: estorneya, pieza o ganchu de madera p’abrochar o enganchar.
Estragal: espaciu dientro la casa onde la puerta d’entrada.
Estrobu: aru de cuerda col que s’ata’l remu a la chumacera de la barca.
Estrompar: quitar la trompa o nariz, estrozar, romper.
Esi: axetivu demopstrativu de proximidá.
Esti: axetivu demostrativu de cercanía.
Fablar: falar.
F.acelu: contracción del verbu facer + lu
F.acer: poner en bones condiciones d’usu, dar esistencia, fabricar, llograr.
Faldriquera: bolsa pequena que s’ata a la cintura pa guardar el dineru, bolsu na ropa.
Faltriquera: bolsa pequena que s’ata a la cintura pa guardar el dineru, bolsu na ropa.
Fanfarria: cualidá de fanfarrón.
F.araposu: farraposu, farraperu que lleva o anda vistíu con farrapos.
Farfayón: cacipleru, que se mete en too, que fai les coses mal, xostrón.
F.astial: llau, paré o fachada alta d’una casa onde reposa’l teyáu.
F.astialón: mozu grande, altu, reciu.
F.ayar: afayar, alcontrar, atopar.
F.az: tercer persona singular del presente indicativu verbu facer.
F.echu: participiu masculín del verbu facer.
Fidalgu: persona noble o de bona familia.
Fierru: metal duru, gris y dúctil cuando s’arroxa.
F.iladora: muyer o máquina que fila o fai filu.
Filar: llargar o soltar un cable o cadena.
Filástica: filos que formen los cordones de los cables o cuerdes, filacha de cebu.
F.irvor: acción y efectu de ferver.
F.itu: piedra fincada en suelu, finxu.
Fonsadera: impuestu que se pagaba pa nun facer serviciu militar o dir a la guerra.
Foque: toles veles triangulares en xeneral.
F.oriacu: furacu, foracu, espaciu güecu.
F.ornía: sitiu onde cai o se guarda la cenrada d’un fornu o cocina, fornica.
F.oya: furacu grande na tierra.
F.oyada: foya, furacu grande na tierra.
F.az: fai, tercera persona singular del presente del verbu facer.
F.isu: finxu, fitu.
F.itu: fitu, piedra afitada nun terrén.
F.ocique: suxuntivu del verbu focicar, meter el focicu.
F.orcazu: golpe o conxuntu d’herba pañao con una forca.
F.orná: fornada, cantidá que se mete d’una vez nun fornu.
Foscu: de carácter difícil, que ye de pocu tratu colos demás, con enfadu, escuru, desagradable.
F.uenti: fuente.
F.uera: nel esterior d’un sitiu.
F.uéramos: suxuntivu plurar del verbu dir.
F.umera: cantidá grande de fumu.
F.ullisca: alborotu, griesca, follisca, tormenta.
F.usu: instrumentu manuable de madera, de figura arredondiada y allargada, que s’emplega pa filar, endolcándose nél el filo que se fila.
Gabarrón: gabarra grande usada pa carga y descarga nos puertos.
Gacha: muyer que lleva la tiesta p’abaxo, atristayada, cobarde.
Galbana: falta de gana pa facer les coses, floxera, adormecimientu.
Galerna: aire fuerte con temporal d’agua na mar, galernazu.
Galope: cabu que va n’horizontal no más alto d’un palu a otru d’una embarcación.
Gallegu: aire del noroeste.
Gana: fame, gana de comer.
Garate: al garete, ensin protección o amparu.
Garrucha: vara con un ganchu nun cabu.
Gola: canal per onde entren los barcos en dellos puertos o ríes.
Golfatu: acción y efectu de goler o golifar.
Gomitar: echar pela boca lo que se tien nel estómagu.
Gonce: articulación de puertes, ventanes o güesos, bisagra.
Goterial: canalón, canal que recueye l’agua llovío nos teyaos y lo guía hasta los sumidorios.
Grandura: cualidá de grande, tamañu.
Greña: pelo enredao.
Grímpola: banderín.
Guadañeta: instrumentu usáu pa pescar.
· Guarín: diminutivu de Guaru, nome de persona col significáu d’home que guarez, llenda o curia del ganáu, pastor.
· Guapamente: cómodamente, afayadizamente, bien, abondo.
· Guey: gue.
· Haza: faza, parte allargada d’un terrén que se divide pa repartir.
· H.alar: halar, tirar d’una cuerda, tela o rede, atraer.
· Herbachu: diminutivu d’herba.
· Indinu: endiañáu, traviesu.
· Isar: subir una vela o bandera.
· Jándalu: montañés emigrante que vuelve a la tierruca castiellanizáu o aflamencáu, andaluz.
· Lamber: llamber.
· Lambionaza: llambionaza, muyer que-y gusta llamber lo dulce.
· Laya: alfaya, instrumentu o pala pa llabrar la tierra.
· Lebratu: llebratu, cría de la llebre, persona áxil y astuta.
· Lombíos: montoninos o llombinos d’herba que van quedando al segar.
· Llanaúca: diminutivu de llanada, terrén llano.
· Llar: sitiu, cuartu o piedra onde se fai el fueu na casa.
· Llevi: imperativu singular del verbu llevar.
· Llosa: terrén de llabor o güertu zarráu cercanu a la casa.
· Llubina: pexe Morone labrax.
· Llumiacu: llimiacu, llimiagu, moluscu terrestre, ruin, combayón, rastreru.
· Lu: pronome átonu masculín de tercera persona que fai funciones de complementu directu.
· Magañosu: que tien magaña, sustancia puerca o podre, home malu, babayu.
· Marru: xuegu de nenos que se fai ente dos bandos escorriendo a otros que se pañen como prisioneros pa fomar una cadena de la que pueden rescatalos.
· Masteleru: parte que s’amiesta enriba al palu mayor d’una embarcación.
· Macizu: cebu pa los pexes.
· Maquileru: recipiente o caxón onde cabe la cantidá d’una maquila o cuartu de celemín.
· Mareante: individu del gremiu de pescadores.
· Martiniega: impuestu que se paga per San Martín.
· Marzazga: impuestu que se paga per marzu.
· Mascá: mocada, golpe cola mano o puñu.
· Matu: sitiu con morgazu o maleza.
· Mayoralgu: institución del derechu civil tradicional d’heredamientu únicu, herencia, mayorazu.
· Mecer: amestar, mezclar, xuntar, conxeniar.
· Melecina: sustancia que previén o sana una enfermedá.
· Merecedora: que merez allabancia, vistosa.
· Mesmos: que son les persones o les coses de la que se falen y non otres.
· Metá: parte de les dos iguales nes que se divide un tou, parte central o media de daqué.
· Meti: imperativu singular del verbu meter.
· Miruella: páxaru Tordus merula.
· Mocedá: cualidá de ser mozu o xoven.
· Mondongu: mecedura tresnao pa facer el chorizu, la morciella.
· Morio: muriu.
· Morondanga: caxigalina, cosa de poca importancia.
· Motil: rapaz o mozu qu’ayuda nos barcos, pinche de cocina.
· Mozada: cantidá pequena que cabe nes manes aconcaes.
· Muble: mugle, pexe Mugil capito.
· Muergu: moluscu bivalvu comestible de forma allargada que vive enterráu nel sable.
· Mullida: plantes o restos vexetales que se pon como cama pal ganáu.
· Muriu: paré de piedra o d’otros materiales que separta espacios.
· Naide: nenguna persona.
· Nial: construcción o sitiu qu’igua un páxaru pa poner los güevos, un animal pa parir les críes.
· Oístelo: sentístelo.
· Ónde: alverbiu de llugar.
· Onde: relativu, nel que, al que
· Pa: presposición
· Paez: tercer persona singular presetne indicativu verbu paecer.
· Pachín: nome de persona, Francisco.
· Palangre: cabu llargu con anzuelos pa pescar.
· Panchu: cría del besugu.
· Panel: tabla de les que formen el suelu d’una embarcación.
· Panojar: biltar o surdir la panoya, acertar.
· Panojas: panoyes.
· Pantoque: parte baxera del llateral d’una embarcación.
· Parcial: prestosu, simpáticu, qu’escucha atentu a los demás, afable.
· Parracil: en parracil, de par en par.
· Pasiegas: muyeres del valle del Pas.
· Papuchadita: palmada afalagosa que se da coles dos manes nos papos.
· Parláselu: parlá-ylu.
· Patache: tipu d’embarcación santanderina que xixilaba la costa.
· Parcial: prestosu, simpáticu.
· Parrocha: sardina pequena.
· Payeta: conxuntu de tables colocaes nel bocarón del payar cuando se descarga la herba.
· Pedrique: predique, actu de predicar.
· Pencu: caballu de mala cálida, persona torpe.
· Pendios: que tienen cuesta, inclinaos, pindios.
· Pentasma: sustantivu femenín, la pantasma.
· Pescuezu: parte que xunta la tiesta col cuerpu.
· Pex.ín-ina: diminutivu de pexe, natural de los pueblos o zones costeres.
· Pelamesa: pelea a base de tirase de los pelos.
· Pelusa: refugu o rocea pa con otra persona.
· Piña: golpe que se da col puñu.
· Pitiminí: afalagu, melindre, ruin, desmeyoráu.
· Pitorra: ñarres.
· Pitu: cigarru.
· Platal: conxuntu grande de dineru.
· Polida: pulida, arreglada y compuesta.
· Portalada: puerta grande de dos partes que zarra la entrada d’una casa, espaciu techáu delanteru.
· Porredana: pescáu que vive na vexetación de marismes o badíes.
· Porrretu: palu vertical de los que formen la caxa de la carreña.
· Poza: agua estancao nun espaciu del suelu.
· Presada: cantidá d’agua que lleva una presa enllena.
· Primer: apócope de primeru o primera cuando precede al sustantivu, la primer vez.
· Probe: ensin recursos económicos, que da pena o llástima.
· Probetuca: diminutivu femenín de probe.
· Puchera: cacíu de mediu llitru, comida diario.
· Puertu: pasu altu ente un monte o cordal. (El Puertu de Sejos o el de Rumanceo)
· Pusiega: armazón de fierro con trés pates p’apoyar los cacíos de cocinar al fueu.
· Pux.ar: facer un esfuerzu grande, facer ruíos col garguelu al facer puxu grande.
· Querencia: acción y efectu de querer.
· Quies: segunda persona del singular del presente d’indicativu del verbu querer.
· Quiñón: parte de les ganancies de la pesca que correspuende a cada miembru del barcu.
· Quizaes: quizabes.
· Raba: calamar, moluscu cefalópodu.
· Rabera: parte d’atrás del carru o allargamientu del mesmu con tables, raba.
· Rapaz: mozu, que tien una edá inda non adulta.
· Rasel: parte de la proba o de la popa d’una embarcación per onde estrecha.
· Ráspanu: arándanu, rasponera.
· Recáu: avisu, encargu o cosa encargada.
· Recongriu: interxeción que s’emplega p’amosar sorpresa, enfadu.
· Ref.algar: mineral velenoso.
· Ref.oyón: refoyu grande, curva que fai l’agua d’un ríu.
· Regatos: corrientes d’agua pequeñes.
· Relamber: rellamber, volver a llamber, llamber.
· Relambíu: rellambíu, mui afatáu, percompuestu, presumíu.
· Relinchar: emitir la so voz el burru o caballu, relinchada.
· Rema: acción y efectu de remar.
· Remangu: disposición, desenvoltura, maña, puxu, fuercia, axilidá.
· Reñal: renal, cuerda de filu y alambre que s’usa pa pescar.
· Resaca: movimientu de la mar, cuando ta revuelta, qu’arrastra pa dientro dende la oriella.
· Resalseru: resalséu, estrafullu fuerte de la mar cuando hai aire.
· Rescoldar: poner rescoldu, áscuares o brases nel llar.
· Retuelle: refuelle, rede pa pescar formada por una bolsa de rede o de palos.
· Revirar: doblar p’arriba, torcer, acombar, tener curves, dar la vuelta, torcer la vista p’atrás.
· Riola: filera que se pon en redondo, a la riola, por turnu y vez.
· Rizón: risón, ancla de varios brazos.
· Rodal: conxuntu de la exa y rueda d’un carru.
· Roncerón: folgazán, ronceru.
· Roña: capa de porquería.
· Royeli: royer+(le), roye-y, royelo.
· Rozón: aperiu asemeyáu a la gadaña, de corte fuerte y de pocu llargor, que s’emplega pa rozar.
· Rozu: plantes dañibles o terrén con elles.
· Rueñu: rosca de tela que se pon na tiesta pa llevar daqué pesao.
· Ruinera: floxera o decaimientu producíu por enfermedá o cansanciu, ruina física.
· Rumantela: romandela, folixa, fuerga, farra, parranda.
· Runflante: que runfa o fai ruíu de contino.
· Saboneta: pulsera o reló de moñeca.
· Salgueru: árbol del xéneru salís.
· Saludador: curanderu.
· Sallar: llimpiar de plantes dañibles una tierra o una planta.
· Santimperie: santimperiu, albentestate.
· Sargüeta: xagüeta, pexe marín asemeyáu a la sardina.
· Seguranza: cualidá de seguru, seguridá.
· Serena: ser mitolóxicu con cuerpu mitá pexe y mitá muyer.
· Sereña: sedeña, sedal o cuerda pa pescar.
· Setura: xetura, zarru d’una finca o prau.
· Socarreña: llugar cubiertu pa guardar la carreña, carru o aperios.
· Solana: balcón, galería o cuartu que da al sur y tien abondu sol.
· Soleta: suela del zapatu, chancla, calzáu baxu.
· Solimán: sustancia velenoso.
· Soletu: zurriaga, palu, badana, xuegu de nenos onde se pasa un zurriagu pa dar golpes.
· Sorrapear: raspiar o rapar la herba d’una superficie pela parte más baxa, sonraspiar.
· Sotileza: cualidá de sutil, parte más fina del apareyu de pescar, cordel mui finu.
· Súpitu: sustantivu o alverbiu, rápido, pronto, arrebatu, impulsu, de sópitu.
· Sueste: gorru qu’usen los pescadores pa protexese del agua.
· Tabal: atabal, caxa redonda onde s’envasen pescaos.
· Talayeru: home que vixila nuna talaya.
· Tanza: sedal pa pescar.
· Taringa: paliza, zurra, tar a taragazos o taragaños.
· Tarrañuelas: instrumentu popular de percusión, castañueles planes de madera.
· Temelu: contracción de temer + lo.
· Tien: tercer persona singular presente indicativu verbu tener.
· Tillar: poner tilláu o tillu, maderes o tables al suelu o techu.
· Tocante: tocante a, al respective, respecto a, sobre.
· Tolete: palu redondu que s’afita nel carel onde se pon el restruegu pa fixar el remu.
· Tonina: pexe cetaceu con boca de picu, toliña.
· Toñada: herba de la seronda o tardíu.
· Toos: conxuntu de toles partes o miembros.
· Torrendu: cachu de tocín rusito.
· Torta: pastia de pan fecho con farina de maíz.
· Trapear: cayer trapos de ñeve, ñevar abondo.
· Trapiche: molín pa sacar el zume de la caña d’azucre.
· Trincar: atar cuerdes.
· Trinchante: que trincha o corta en cachos, presumíu.
· Triscar: romper faciendo ruíu.
· Tronchu: toronchu, tueru de delles hortalices, persona gorda.
· Trunfu: victoria, honor.
· Tueru: parte allargada d’un árbol o planta.
· Tusir: echar l’aire de los pulmones de manera brusca.
· Tuvi: primer persona singular pretéritu indefiníu verbu tener.
· Ux.ana: guxana.
· Ux.anu: guxanu.
· Vara: midida de llonxitú qu’equival aproximadamente a ochenta y dos centímetros.
· Varciar: vaciar, dexar un recipiente vacíu.
· Ventisca: temporal de ñeve y aire.
· Verga: piértiga que va suxeta al palu d’un barcu y tien pela vela.
· Verrugu: persona testerona y bruta.
· Vos: pronome personal átonu de segunda persona del plural.
· X.abalín: mamíferu xabaz.
· X.areta: soga o cuerda usada pa atar prendes, costura que se fai nos bordes de la tela pa meter la xareta nes prendes.
· X.argueta: xagüeta, pexe marín asemeyáu a la sardina.
· X.eme: medida de llargor que va del deu índice al pulgar estiraos.
· Yantar: derechu del señor a comer y dormir nuna casa, col tiempu foi un impuestu en dineru.
· Zancarrón: home vieyu que cortexa a les muyeres.
· Zapita: xarra usada pa echar líquidos o pa catar, zapica.
· Zaramada: lleña menudo.
· Zarandaja: zarandaya, caxigalina, cosa pequena y de pocu valor.
· Ziszás: serie de segmentos rectos que van d’un llau a otru.
· Zoquete: cachu de pan o madera.
· Zuna: manera de facer les coses, vezu malu, astucia.
· Zurriascada: conxuntu de golpes con una zurriasca o vara.

lunes, 2 de marzo de 2009

El PSOE gana nos conceyos asturianos de Burón, Negueira y Suarna




El partíu socialista ganóu en númaro de votos nas votacióis del novo parlamento de Santiago de Compostela, nos conceyos asturianos de Burón, Negueira y Suarna. Nel total das votacióis nestos conceyos el PSOE sacóu un total de 1897 votos, el PP unos 1440 y a formación d'izquierdas BNG 480 votos. Izquierda Xunida e el cuarto partíu más votao con 16 votos.